miércoles, 27 de diciembre de 2017

Cultivar sobre hormigón (sin tierra añadida).

Tras algunos años de experiencia me he atrevido con un "mas difícil todavía": cultivar sobre el cemento de un patio interior sin añadir tierra, solo basura y restos de materia orgánica. Aunque con algunos cambios de perspectiva he documentado en fotos el proceso. La conclusión es que la Naturaleza siempre nos sorprende con su esplendor cuando la tratamos con respeto y unos pocos cuidados. Pero vayamos a los detalles.
Usando bloques de cemento de unos 25 cm de altura, acoto sobre el pavimento de hormigón de un patio interior un espacio de casi tres metros cuadrados. En días y meses sucesivos voy añadiendo materia orgánica variada, desde una bolsa de serrín hasta desperdicios de cocina, así como restos finos de poda y algo de ceniza. Avanzada la primavera consigo pasto verde procedente de las limpiezas y desbroces que se realizan en la época para evitar el peligro de incendio. Alcanzo así algo más de la mitad del volumen del bancal. En un principio son los hongos y mohos quienes se encargan de la descomposición. Cuando el suelo se cubre por completo, las lombrices rojas provenientes del bancal contiguo comienzan a colonizar la materia orgánica y a producir humus. Coloco algunas losas de piedra, madera o corcho para dar refugio a las lombrices y reducir la evaporación del suelo.
Antes de transcurridos seis meses, procedentes de plantel, planto varias calabazas, algunas lentejas y algo de maíz dulce. También otras semillas que no llegaron a prosperar.
Bancal sobre pavimento de hormigón de 405 cm x 67 cm  (2,7 m2) En apenas seis meses se inicia el cultivo sobre la basura orgánica acumulada.



















 El cultivo y la cosecha

De junio a octubre se desarrollan sobre todo las calabazas que dan una cosecha de unos 20 Kg. También recojo algunas mazorcas de maíz dulce. En realidad no esperaba que un cultivo pudiera completarse cuando la materia orgánica apenas se había descompuesto. Sabemos que las plantas no pueden absorber los nutrientes directamente de la materia orgánica, por lo que es de suponer que la labor de las lombrices ha sido muy importante. Con la subida de las temperaturas, a finales de primavera y durante el verano, las larvas de mosca se incorporan al proceso, acelerando la formación de humus.
Transcurrido un año aún sigo incorporando restos de cocina y materia orgánica que deposito bajo las losas de piedra. Por supuesto, los restos del cultivo se devuelven al bancal cerrando el círculo de nutrientes. Conforme transcurre la formación de humus el volumen se reduce mucho por lo que todavía no he completado el total disponible. Sin embargo, la cosecha de invierno, con algunas habas y cardos, se desarrolla con normalidad.

En algo mas de cuatro meses se ha obtenido una cosecha de 20 Kg de calabaza. Se puede apreciar que la superficie de la parte aérea del cultivo es mayor que la del suelo (5 julio).

















Conclusión
Con un enfoque sistémico y solo con conocimientos generales, puede ser suficiente para obtener cosechas prácticas, y en este caso crear un suelo cultivable a partir de esa basura orgánica que lanzamos a los contenedores de basura.
Simplificar los procesos, realizando el compostaje a pie de cultivo parece viable y puede ser interesante en el cultivo en contenedores. Así, las lombrices de tierra no solo aportan su preciado humus sino que también construyen sus galerías en el medio de cultivo permitiendo el ahorro del laboreo en el huerto urbano.

12 comentarios:

  1. Impresionante la respuesta obtenida. Un verdadero huerto productivo, logrado de una forma totalmente ecológica y sostenible. Qué buenas calabazas has obtenido!!!!. Me ha encantado tu idea, fíjate si en lugar de sobreexplotar la tierra, cultiváramos así, al menos para uso doméstico: producto de temporada, ecológico y de km0: en nuestra terraza un huerto. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pretendía ir mas allá de la idea de conservación de la Naturaleza y pasar a su recuperación. En este caso se trataba de generar suelo fértil donde antes solo existía pavimento encementado, con medios abundantes y cercanos como son la basura propia y la de algunos vecinos. He intentado simplificar al máximo para reunir la recogida y eliminación de basura orgánica, generar suelo fértil, cultivar y cosechar en un único proceso aprovechando los servicios que presta la biodiversidad.

      Eliminar
  2. Excelente. Conviene divulgarlo lo más posible. Muy buen trabajo.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  3. Un buen puñado de lombrices, materia orgánica, sobre todo de origen vegetal, y en seis meses tenemos suelo apto para cultivo, con mínima intervención y eliminando a la vez el problema de qué hacer con esa basura que lamentablemente se desperdicia. Por otro lado se pueden valorar las ventajas e inconvenientes de la conversión en humus de lombriz donde la descomposición de la materia vegetal se realiza principalmente por digestión en vez de por descomposición bacteriana con fase anaeróbica como ocurre en el compostaje clásico.
    Espero que te alegre recibir noticias sobre el paquete de lombrices que me enviaste.

    ResponderEliminar
  4. Vaya, enhorabuena por el ingenio, la voluntad y el éxito del experimento. Creo que podría imitarlo en menor escala en tres jardineras de hormigón que he "salvado" del basurero. Así aprovecho lo poco que tiro. Las lombrices tendré que agenciarmelas!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A veces lo mas simple es también lo que mejor funciona.

      He probado con contenedores grandes y mas profundos como bidones, cubos vacíos, macetas, etc y los resultados han sido mucho mas pobres. He obtenido compost al cabo de uno o dos años, muchas lombrices rojas no han conseguido sobrevivir al verano porque las larvas de mosca con las altas temperaturas las han sustituido, etc.

      Las lombrices necesitan unas condiciones de humedad, oxigenación, alimentación, refugio y temperatura que no siempre son fáciles de conseguir. Pero pueden desplazarse. Así que la solución ha sido dejar que ellas busquen o creen las condiciones que necesitan. Las losas de piedra, madera o corcho, les han proporcionado refugio, protección contra las altas temperaturas del verano y reserva de humedad, protección también contra los pájaros, etc. Durante el verano han buscado zonas mas profundas y húmedas mientras que tras un aguacero les viene muy bien que haya montículos sobre el suelo que les eviten ahogarse.
      De todas formas, una verdadera experta en el tema de las lombrices es Juliana Luisa:
      http://pildoras-para-pensar.blogspot.com.es/
      No se si aún dispondrá de ellas pero tuvo la amabilidad de proporcionarme la cantidad necesaria de lombrices rojas autóctonas.

      Eliminar
  5. Tengo lombrices autoctonas obtenidas en los años de apogedo de las lombrices californianas. Fue a través de un proyecto de investigación, financiado por la Junta de Castilla y León.No era posible que tan "maravillosas lombrices" solo existieran en California. La investigación fue todo un éxito: se encontraron unas lombrices, primas hermanas de los californianas. Está demostrado que se trata de dos especies distintas "Eisenia foetida foetida" y "Eisenia foetida andrei", que cuando se aparean dan lugar a un híbrido estéril.
    Dispongo de esas lombrices y puedo dar a todos los que deseen utilizarlas para transformar las basuras en un excelente humus.
    En esta zona son utilizadas por todos los agricultores "ecológicos".
    No considero oportuno extenderme más. Pero estoy a disposición de todos. Se pueden criar incluso dentro de casa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu ofrecimiento. Por mi parte puedo decir que las lombrices son un componente básico para restaurar la biodiversidad de un huerto y la clave para un huerto sin laboreo.

      Eliminar

Pued que también te interese:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...