"Cuando el hombre blanco vino, nosotros teníamos la tierra y ellos tenían la Biblia. Nos enseñaron a rezar con nuestros ojos cerrados y cuando los abrimos, ellos tenían la tierra y nosotros la Biblia."
Jommo Kenyatta, presidente de Kenya.
La Biblia: Si, yo soy la Biblia, ¿qué desea?
Neoliberalismo: Cómo decirlo. Vengo en busca de... podríamos llamarlo inspiración.
La Biblia: ¿Otro cambio en el Padre Nuestro?
Neoliberalismo: No me dirá que aquello de "perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores" llenaba de entusiasmo a los mercados.
La Biblia: Bueno, el nuevo texto ha sido aprobado por la banca, he cambiado deudas por ofensas y aquí paz y después gloria. ¿alguna cosa más?
Neoliberalismo: Lo cierto es que los inversores andan un poco perdidos. Como alguien dijo, la creencia en la Biblia ha sido un capital invertido con seguridad y ha producido abundante interés... hasta ahora.
La Biblia: ¿Cuál es el problema?
Neoliberalismo: ¿Recuerda aquello de "sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra y sometedla; mandad en los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo animal que serpea sobre la tierra"?
Bueno, pues nos hemos reproducido como conejos, la Tierra está a reventar, ya andamos a hostias por el petróleo, el clima se está revelando y la biodiversidad la estamos conservando en fotografías. Los ricos tenemos el control de la prensa pero se nos están acabando los eufemismos.
La Biblia: Nadie ha dicho que esas fueran las instrucciones para la supervivencia de la especie humana, sino la condición necesaria para obtener un bonito Apocalipsis. El primer jinete es la victoria, el primer jinete son ustedes victoriosos.
Neoliberalismo: ¿Me está diciendo que la profecía es cierta?
La Biblia: Todo el mundo cree que es una profecía, pero es la historia repetida de todos los imperios y de las civilizaciones colapsadas. Es lo que tiene vivir de recursos ajenos y finitos, mientras dura el saqueo todo es abundancia. Día de mucho, víspera de nada.
Neoliberalismo: ¿Y no podemos evitarlo?
La Biblia: No pueden evitar lo que ya está hecho, ni consumir lo que ya está consumido. La cuestión es si quieren cambiar lo que son, lo que hacen y lo que están dispuestos a hacer por la humanidad.
Neoliberalismo: Todo el mundo tiene que creer que Dios defiende a los ricos en esta vida y a los pobres en la otra.
La Biblia: A eso me refería precisamente. Pero es difícil engañar a tanto menesteroso.
Neoliberalismo: Bueno, lo que ocurre en esta vida pueden verlo por televisión y para comprobar lo que ocurre en la otra tienen que morirse. ¡Todos dejan la comprobación para la última hora!
La Biblia: Entonces ¿le parece bien "a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César", "no se puede servir a dos señores a la vez, a Dios y al dinero"?
Neoliberalismo: No tiene algo mas... protestante.
La Biblia: Si, claro... "Es mas fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos"
Neoliberalismo: ¡Por Dios! No me ha entendido. Protestante, católico. Católico, protestante. Ya sabe, la redención por el trabajo y todo eso.
La Biblia: Comprendo. ¿Le parece... "al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará lo que aún le quede".
Neoliberalismo: ¡Perfecto! ¡Por el sufrimiento hacia Dios!
La Biblia: Pero tenga en cuenta que es solo una parábola.
Neoliberalismo: ¡Como si es una hipérbola! Lo que importa no es la trayectoria del golpe, lo que cuenta es el impacto.
La Biblia: ¿Y a cuantos matará ese golpe?
Neoliberalismo: ¡Pierda cuidado! Tendrá una buena cosecha de almas para poblar su "otra vida". Sin embargo lo del Papa Francisco me tiene un poco preocupado.
La Biblia: Antes de imponer la fe hay que recuperar la credibilidad.
Neoliberalismo: No conocía ese principio teológico.
La Biblia: No es un principio teológico, es una cuestión de marketing básico.
Neoliberalismo: ¿Cree que después de todo lo que estamos haciendo la verdad triunfará alguna vez?
La Biblia: Esperemos que todavía quede alguien para averiguarlo y nosotros no tengamos que asumir responsabilidades.
Neoliberalismo: Para eso están los chivos expiatorios, ya sabe, pobres, inmigrantes, excluidos, extranjeros, homosexuales, mujeres, izquierdistas...
La Biblia: ¿Invertir de nuevo en fascismo? Ya conocen ese camino, solo que esta vez no habrá energía con que reconstruir nada.
Neoliberalismo: Así que no hay salida para esta crisis.
La Biblia: No por ese camino.
PD: Recordaros que podéis traducir, reproducir o distribuir los textos y contenidos de este blog sin restricciones.
Me haya gustado, y mucho, tu inspiración, además te lo he "pluseado", o como se diga. Creo que volveré a releermelo con más calma. Besos.
ResponderEliminarUn gran diálogo, con un trasfondo interesante...
ResponderEliminarSaludos
Mark de Zabaleta
@ emejota
ResponderEliminarPues nada a "plusear" se ha dicho.
Un saludo
@ Mark de Zabaleta
ResponderEliminarEse trasfondo es nuestra crisis económica y ojalá el adjetivo que pueda seguir usándose sea el de interesante. Me temo que ya estamos metidos en la parte trágica, al menos para muchos.
Un saludo
Muy ocurrente el texto. Y estremecedor.
ResponderEliminarEl neoliberalismo tiene como religión verdadera el mercado y las misas las oficia en unos templos llamados la Bolsa, Carrefour, Zara...
Gracias por tu comentario en mi blog.
Un saludo.
@ CALÍCRATES
ResponderEliminarComo ejemplo de los cambios y adaptaciones que ha ido experimentando el libro de libros a lo largo de la historia nos viene bien este botón como muestra. ¿Alguien puede creerse que entre las razones esté que los cambios "sean muy gratos al oído"? No hay que pensar demasiado para saber a qué oído resultaban gratos. Como bien dices los libros sagrados en casi todas las culturas representan las enciclopedias que preservaban los conocimientos en su forma escrita. En ese sentido, la prohibición del préstamo con interés venía a plasmar su conocimiento de la economía estacionaria. Los límites eran mucho mas evidentes y se chocaba con ellos en cuanto la población aumentaba. No es extraño que los judíos sean en estos momentos los que detenten el poder del "anillo único". Pero la historia y la termodinámica se aúnan para poner en evidencia la naturaleza de la estafa. De todas formas no es necesario el préstamo con interés para llegar a la debacle, otras culturas han colapsado sin necesidad de este artificio, el crecimiento demográfico puede ser mucho mas determinante. En mi opinión, el préstamo con interés tiene mucha mas influencia sobre la distribución de riqueza. En la Naturaleza por ejemplo, el ya conocido término de TRE o Tasa de Retorno Energético, es una forma de inversión, de préstamo que hacemos para poder obtener los suculentos beneficios que nos permiten vivir, tanto a nosotros como a cualquier ser vivo.
Un saludo
@ Cayetano
ResponderEliminarOpino que mas importante que eso es que el modelo no reconozca los límites físicos a los que por fuerza debemos adaptarnos.
Un saludo
...me temo que el neoliberalismo no admite diálogos ni consejos...
ResponderEliminarUna imaginación desbordante ese diálogo entre neoliberalismo y religión (católica o protestante, la primera es peor que la segunda, pero todas son dañinas).
ResponderEliminarMuy interesante esta interpretación personal de la realidad.
La cita del Kenyata es una gran verdad y ese diálogo "entre iguales da fe de ello".
Enhorabuena por tu reflexión.
A mí lo del Papa me preocupa, pero en otro sentido: ¿morirá de un infarto; de un accidente de aviación, tendrá problemas digestivos en breve???
Soy anticlerical y he de decir que este señor es un Señor con mayúsculas y que la Iglesia necesita eso precisamente, más Franciscos en las cúpulas que conduzcan un cuatro latas. Espero que no sea propaganda (al principio pensé que sí, ahora he cambiado de idea, pues empieza a ser "un grano en el culo para la institución que conduce) Brindo por él.
Besos
Me ha gustado mucho el diálogo que has "inventado". Enhorabuena.
ResponderEliminar¿Crees que el neoliberalismo teme al Papa Francisco? Cimo se dice en el comentario anterior, soy anticlerical, no soy católica, pero me gustaría mcho que el Paoa Francisco pueda hacer lo que parece estar dispuesto no solo en el Vaticano. Sobre todo considero oportunas sus críticas al imperante sistema económico-social, neoliberalismo.
Un saludo
Muy ingenioso y chispeante el diálogo. Hace tiempo que los del Vaticano andan en las nubes.
ResponderEliminarSaludos.
Imaginativo y bien conducido diálogo, deberías propiciar otros de índole semejante. Nunca ha habido salida para las crisis sin sufrimientos, y algunos extraordinariamente duros para las sociedades. De alguna manera ya hay sociedades del sur que emiten efectos de esa crisis (los inmigrantes de las pateras, por ejemplo) La nuestra está por ver el alcance mortífero que tendrá, porque aquí no hay salida. Los hombres no saben reconducirse fuera del perímetro y de los pasos que les hacen andar los bíblicos neoliberales. Esto es "vuelta la burra al trigo", que dice el refrán castellano. Salud.
ResponderEliminar@ Pedro Ojeda Escudero
ResponderEliminarCierto que el neoliberalismo no escucha, pero eso jamás cambiará la verdad.
Un saludo
@ Juliana Luisa
ResponderEliminarYo valoro mucho las críticas, creo que cualquier persona inteligente lo haría. Otros pueden ver errores en nuestro hacer que a nosotros nos pasan desapercibidos. Hay muchas personas inteligentes entre los neoliberales. Las descalificaciones y los insultos son sin embargo pérdidas de tiempo y distracciones.
Para quien sabe escuchar, las críticas morales son también advertencias sobre pervertir la naturaleza de los vínculos y contratos sociales.
Un saludo
@ Ginebra
ResponderEliminarOjalá lo del Papa fuera algo mas que maquillaje para que las ovejas vuelvan al redil. También los ricos, o especialmente los ricos, se dan cuenta que esto se hunde también para ellos, siempre son los mejor informados. Eso no significa que sean capaces de tomar las decisiones mas adecuadas para su propio beneficio. La avaricia siempre rompe el saco.
Un saludo
@ Nómada Planetario
ResponderEliminarLos del Vaticano pueden tener su mente en las nubes pero me temo que su dinero circula por las cloacas.
Un saludo
@ Fackel
ResponderEliminarSalidas hay algunas, lo que no hay es vuelta atrás. Podemos ir a otros puertos, pero cuanto mas tiempo pasemos en este mas difícil será que podamos llegar a uno seguro.
Un saludo
Creo que lo que dice y cómo lo dice te gustará:
ResponderEliminarhttp://elpais.com/elpais/2013/10/05/opinion/1380992525_859569.html
Desde luego me ha gustado.
EliminarNo existe la maravilla , tan solo ojos maravillados. Es lo que parece decir el artículo.
Un saludo y gracias.
Hola.
ResponderEliminarParece cómico, pero es una tragedia y lo peor es que estamos todos involucrados.
Cuando ves la realidad sin tapujos, esgrimiendo toda su farsa de hipocresías, no te queda otro remedio que aprender a nadar contracorriente, para salvar de ti lo que queda de integridad.
La incultura sobrevive gracias a su propio abono. Todos, absolutamente todos, poseemos la capacidad de discernir, el coste es muy económico, solo hay que pensar, analizar y pensar.
Me ha encantado el cachondeo con que relatas algo tan cruel.
Un saludo
Supongo que las tragedias no respetan ni tan siquiera las pretensiones mas ridículas. Pasamos demasiado tiempo adornando nuestra arrogancia.
EliminarNo somos honestos ni con nosotros mismos y cuando la tragedia llega por fin, fingimos no estar avisados, como ese examen que siempre nos pilla a destiempo porque esperamos que a última hora todo se resuelva.
Gracias por la visita y si....hay seres que plantean esos árboles PO SUERTE!!!!!!!!
ResponderEliminarDeloleido si me permites me quedo con
"La Biblia: No pueden evitar lo que ya está hecho, ni consumir lo que ya está consumido. La cuestión es si quieren cambiar lo que son, lo que hacen y lo que están dispuestos a hacer por la humanidad."
Creo que ahi esta el secreto no????
Saludos
Sí, es una cuestión de Marketing Básico, quien me iba a decir a mí que terminaría dándole la razón a la Biblia...
ResponderEliminarSaludos
Hola. Parece que encontre este drama vastante después... Asi creo que el tiempo es relativo. Llegue en pandemia... La creatividad es tan infinita como el mismo cairos. Me hizo reir muchisimo. Como si hubiera estado en una mesa de catolicos, protestantes, islamicos jugando dominó.
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