domingo, 10 de julio de 2011

Mundo simbiótico


La Teoría Gaia surge como única explicación de las anomalías termodinámicas de nuestro planeta, en especial su baja entropía atmosférica. La teoría sobre la vida mas importante de los últimos tiempos surge de la Física, algo que desconcertó e irritó sobremanera a los biólogos.

Lynn Margulis , fue una excepción y su teoría sobre la endosimbiosis seriada complementa y confirma la Teoría Gaia. La historia de Gaia, su evolución y la transformación de las condiciones originales de un planeta Tierra estéril en el que actualmente conocemos, quedan secuenciados y explicados. Ambas teorías tienen una antiguedad de mas de cuarenta años y acumulan las suficientes evidencias para considerarlas como científicamente demostradas.

Las consecuencias del cambio de paradigma respecto al darwinsmo y neo-darwinismo podrían resumirse diciendo que la ciencia ya no dibuja un escenario de competencia feroz en un mundo de condiciones físicas dadas a las que la vida debe adaptarse, sino a un escenario interactivo que los seres vivos modifican. Si dichas modificaciones perjudican las condiciones necesarias para la vida, provocaran en consecuencia una menor supervivencia de los organismos causantes de los daños al ecosistema global, o su propia extinción en el caso de que los daños sean demasiado drásticos. Estamos pues abocados a vivir en un mundo simbiótico y en buena medida colaborativo o a afrontar nuestra propia destrucción. Pero somos la especie que corta la rama en la que se encuentra subida, nuestra arrogancia supera todavía a nuestra inteligencia.

Si alguna especie gana el juego de la vida supondría, no el final de una partida, sino el final del juego, la muerte de Gaia tal y como la conocemos. Esa es la ley de la Naturaleza.

12 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo, aunque... quizás cortar la rama sea la única forma de forzar el vuelo necesario. La necedad del ser humano se pierde más allá de los límites que el mismo ser humano conoce, también está más allá la inteligencia que nos mueve como individuos y que es, en el fondo lo más nuestro.
    Un punto de luz; siempre un punto de luz.

    ResponderEliminar
  2. Por desgracia, somos la primera especie que puede poner punto final a este juego.

    ResponderEliminar
  3. Ese final me ha dejado tocada, muy tocada. Porque es cierto: el ser humano es soberbio y puede su arrogancia frente a la inteligencia.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. @Andreas Selvi
    Corremos el riesgo de confundir la caída con el vuelo. Estamos enterrando ese punto de luz, la esperanza que no se alimenta con acciones termina siendo pasto del olvido.

    ResponderEliminar
  5. @Pedro Ojeda Escudero
    No estamos haciendo nada para evitar el desastre y no sabemos si habremos pasado ya el punto sin retorno del cambio climático.

    ResponderEliminar
  6. @Isabel Martinez Barquero
    En nuestras manos se deshace la oportunidad de conseguir un mundo mejor. Pero aún así, rendir la vida es lo último que debemos hacer.

    ResponderEliminar
  7. Magnífica entrada. Esto ya andabamos anunciandolo algun@s de mi generación durante las décadas de los 80 y 90. Una especie de neohippies alrededor del concepto de Gaia. Algunos de estos, en EEUU, hicieron un buen negocio, como fue Marilyn Ferguson, entre otros. Lo conozco porque lo viví. Beso.

    ResponderEliminar
  8. Hola amigo, aprovecho la ocasión para dejarte un abrazo muy fuerte.La cosa no va bien que digamos.

    ResponderEliminar
  9. @emejota
    Gracias a ti y a la omnipresente Wikipedia por descubrirme a Marilyn Ferguson, aunque hubo muchos que no entendieron bien la Teoría Gaia como teoría científica, también hubo muchos científicos que no entendieron, entre ellos el propio Lovelook, las consecuencias filosóficas, culturales, económicas, políticas e incluso religiosas que implicaba la nueva teoría. Quizá por esto se diera el rechazo en la comunidad científica al nombre de Gaia para la teoría.

    ResponderEliminar
  10. @m.eugènia creus-piqué
    Un abrazo muy fuerte. Es cierto, las cosas no van nada bien, pero son la triste consecuencia de nuestros actos y nuestras omisiones.
    Nos regimos por un modelo económico basado en la competencia y la insolidaridad, un modelo que apenas si considera las tragedias globales bajo el eufemismo de externalidades. Un modelo para expoliar. Un modelo que sacrifica la vida por la ilusión del poder.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Tal y como dice nuestro amigo Pedro, agrego, no solo la primera especie...quizá la única.
    Un gran abrazo, muy interesante

    ResponderEliminar
  12. Hola Camino a Gaia. Creo que lo sistémico lleve ineludiblemente a lo simbionte como filosofía de vida, si queremos ser perdurables. Desde la psicología se plantea también la familia y la sociedad como un sistema interactivo en el que lo simbionte es lo que garantiza el desarrollo, si bien la evolución tiene un componente importante de imprevisibilidad. Sigo pensando que el ser humano, si pretende su permanencia y evolución sostenidamente, tiene que ser simbionte, de lo contrario acabará en el saprofitismo, viviendo de un mundo y en un mundo que él mismo va descomponiendo hasta que ya no pueda sobrevivir por falta de organismo colonizado…

    Un abrazo

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...