sábado, 11 de junio de 2011

El imperio de la ley y el ocaso de la justicia

Los juicios de Nuremberg sirvieron para demostrar a muchos ingenuos que la Ley y la Justicia son cosas muy diferentes y a menudo contrapuestas.
Porque a veces pensamos que nuestra sociedad se rige por unos principios éticos universales. Pero no es así. Nos regimos por la Ley. Nadie es culpable de nada solamente por haber trabajado en Auschwitz. Ocho mil personas trabajaron en Auschwitz, diecinueve fueron condenadas y solo seis acusadas de asesinato. Porque para que podamos hablar de asesinato, hay que demostrar que hubo intención. Es la Ley.
La Ley nunca se pregunta ¿estuvo mal? sino ¿fue legal? y eso, no partiendo de las actuales leyes, sino de las leyes de cada época.

Muy pocos seres humanos en este mundo, han visto satisfecha su sed de justicia. Pero todos conocemos el yugo de la ley. Pocos sistemas económicos son tan desvergonzadamente injustos como nuestro actual modelo neoliberal, su lema: "privatizar ganancias y socializar las pérdidas". Del egoísmo como motor de la economía, pasamos a la Ley como medio para garantizar la impunidad y la injusticia.

Se podría decir que cuanto mas oímos hablar a nuestros gobernantes de la Ley y menos de la Justicia, mas cerca estamos de un estado totalitario.

Porque cuando no tenemos Justicia, solo queda la Ley, cínica, soberbia y mercenaria.

Firmado: Anonymous

29 comentarios:

  1. Completamente de acuerdo contigo, Gaia. La frase: "privatizar ganancias y socializar pérdidas" resume a la perfección este sistema que, en lugar de perseguir la justicia en su amplio abanico, esclaviza a la mayoría de la población.
    Rozamos el totalitarismo impuesto por la economía, o quizá no lo rocemos, sino que estemos inmersos en él.
    Besos

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  2. Pues si, poco que añadir porque ya lo has expresado con bastante claridad.

    Un saludo

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  3. El problema está en el positivismo legal, cuya principal tesis es "la separación entre moral y derecho".

    Bunge también es muy crítico con esa corriente.

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  4. @GINEBRA, siempre terminamos preguntándonos la metodología que usan los leguleyos para tergiversar los principios fundamentales sobre se asientan las declaraciones de principios como la Declaración Universal de los Derechos Humanos hasta conseguir que las sociedades terminen gobernándose por leyes cuyo resultado final son la explotación del ser humano por el propio ser humano.
    Es difícil, pero no imposible, desenmascarar el trazo grueso de la hipocresía.

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  5. @Hugo, supongo que lo mas costoso es encontrar la forma de expresar en pocas palabras y de forma sencilla las complejas realidades de sistemas filosóficos, jurídicos, sociológicos, económicos e incluso lingüísticos.
    Pienso que en los sistemas jurídicos reales las diferentes corrientes jurídicas o filosóficas no se encuentran en estado puro, y a su vez se plasman en la realidad siguiendo los criterios interpretativos de los juristas u otros condicionantes. Esto da un carácter gradativo al deterioro de la democracia y uno de sus síntomas es el alejamiento de los principios morales que la inspiran.
    No creo que exista la amoralidad ni tan siquiera en aquellos que la pretenden. En una situación como la actual nos encontramos en una especie de ingeniería de la corrupción, que solo puede llevarse a cabo mediante el positivismo legal que mencionas.

    Un saludo y gracias por tus aportaciones.

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  6. Un mandato, una ley tan simple como: "no matarás"; aún no lo hemos entendido. Los pocos que sí la intuyen y comprenden el sentido, como veganos o no-especistas y algunos budistas no son capaces de imponer su interpretación.

    LOS sistemas filosóficos, jurídicos, sociológicos, económicos e incluso lingüísticos no son mas que ritos hueros; medios sin un fin.

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  7. JL Salgado, pienso que los sistemas filosóficos, jurídicos, sociológicos e incluso lingüísticos, sí que tienen un fin. El problema es que ese fin rara vez suele ser éticamente loable.
    Hay sistemas jurídicos que sirven a dictaduras y totalitarismos sangrientos. Los tiranos también necesitan leyes para gobernar. La ley no es en absoluto garantía de democracia, las urnas tampoco.
    En una democracia estos deberían ser medios para alcanzar un fin: el autogobierno del pueblo. Si se convierten en un fin en sí mismas terminan destruyendo la democracia.
    Los partidos no deben luchar para GANAR en las urnas, su función siempre debe ser la de SERVIR al pueblo y no terminar sirviéndose a si mismos.

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  8. El sistema jurídico en una dictadura, es el mecanismo de la represión ...
    y no del autogobierno o la convivencia.
    EL control de los medios lo puede todo, tal y como lo estamos viviendo desde 2008, in ir mas lejos.
    Me gusta Lao Tse, pues citaba la virtud, como propiedad superior a la magnanimidad y a esta como superior a la bondad y la bondad como superior a la justicia de la justica, sólo apreciamos los ritos, que no son justicia.

    Creo que la escasez de miras, éticas y morales es lo que desvirtúa la propia justicia.
    Me reafirmo: medios sin un fin (elevado).

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  9. Símbolo de derechas extremas.
    Una gran pena.
    El sistema debe cambiar la piel como las serpientes.




    Gracias.

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  10. JL Salgado, teniendo en cuenta que la democracia es un bien escaso en el conjunto de la población mundial, parece lógico que muchos relacionen sistema jurídico, corrupción y totalitarismo. Sin embargo cualquier sociedad necesita para su funcionamiento de unas reglas de convivencia aunque sean escasas o difusas. El "no matarás" de tu primer comentario es ya un principio jurídico, una ley que tiene sus fundamentos antropológicos y evolutivos.

    En cuanto al control de los medios, eso es algo que puede ser extremadamente influyente pero no lo puede todo. A menudo tendemos, en un afán clasificatorio, a un reduccionismo empobrecedor. Blanco o negro, justo o injusto, bueno a malo, verdad o mentira... y a veces olvidamos que el viaje desde la dura realidad hasta el ideal, es un camino largo y que necesita muchos pasos.

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  11. Olga i Carles, toda ley que deja de inspirarse en la justicia, que se convierte en ley de uno para todos, acaba fundamentando el totalitarismo.
    Un saludo

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  12. Bien cierto; por eso, también por débil y quizás desesperada emigré a un mundo mejor.... mental y emocional. Con el sustrato físico.... también se hace lo que se puede, puestos ya... Lo mas triste es que no puedo resolver todo lo que me gustaría, quizás por eso tengo el blog. Beso.

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  13. La Justicia es un remedo de sí misma,
    *si robas un pan, eres un ladrón
    *si desaparecen los fondos de retiros es mala administración
    *si un jovencito tiene sexo con una menor, es un violador
    *si un cura abusa de un chico, nada más claustro y rezo
    y podría seguir, pero me revuelve el estómago.
    ¿Culpables? somos nosotros mismos, porque es hora de que exijamos trato igualitario.
    En ese sentido se han levantado los jóvenes españoles.
    Un abrazo solidario

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  14. emejota, no podemos andar todos los pasos, no podemos resolver todo lo que nos gustaría, pero puede que fuera peor que no hubiera nada que resolver.

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  15. Certero analisis.

    La Justicia humana es algo manifiestamente mejorable, todos lo sabemos, pero es la unica que tenemos: siempre habrá errores, como el que señalas, pero no nos queda otra.

    Mejoremosla entre todos.

    Un abrazo.

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  16. De acuerdo, Camino. Ley y Moral podrían ir de la mano, pero no necesariamente lo hacen. Tampoco la moral es única, sino sometida a interpretaciones ideológicas; de hecho hay varias morales, según entes civiles, religiosos, ideológicos, etc.

    No obstante, pienso que ni la Moral ni el Derecho se aplican con libertad y criterios justos, porque con frecuencia no interesa políticamente. No tienes más que ver lo que tardan en tomarse resoluciones en altos organismos internacionales. Todo es muy subsidiario de la correlación de fuerzas, de las hegemonías imperantes y de las geoestrategias.

    Así va todo.

    Un abrazo.

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  17. Buenos días,

    Ambos sabemos que con este sistema no hay futuro. Pero también ambos sabemos que existen propuestas serias de cambio.

    Existen proyectos sistémicos más humanos, más justos, más democráticos, además de ser ecológicamente sostenibles y respetuosos con Gaia.

    No hay suficiente con mostrarse crítico y consciente con el actual y aberrante sistema, ya que podemos correr el riesgo de provocar desesperanza. Además de ser muy críticos, debemos aportar soluciones constructivas contra el obsoleto sistema que nos somete.

    ¡Un abrazo a tod@s!

    Pep Peragón

    PD: Sí se puede cambiar el mundo, debemos hacerlo nosotr@s. La re-evolución pacífica ya ha dado comienzo.

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  18. enletrasarte, la dicotomía entre ley y justicia, también tiene algo que ver con la actitud de juzgar y comprender, clasificar y contextualizar.
    Si alguien roba pan es un ladrón, pero la sociedad debe garantizar que de hecho, una persona pueda ejercer su derecho a alimentarse por medios lícitos, por ejemplo mediante un trabajo. Nuestros derechos y deberes forman un entramado complejo que es necesario abordar con cautela y ecuanimidad.

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  19. Cornelivs, mejoremos lo manifiestamente mejorable. Para ello necesitamos de una actitud respetuosa ante la ley, pero también de una actitud crítica que no se deje intimidar ni engañar por quienes utilizan en su beneficio las fallas del sistema.
    No olvidemos de que Gandhi fue un abogado que practicó la desobediencia de las leyes de forma abierta y no violenta.

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  20. Fackel, por eso mismo mantener nuestro espíritu crítico alerta es fundamental. El avance de la ultraderecha, la xenofobia y la intolerancia, solo puede pararse mediante la razón, la tolerancia y la solidaridad.
    Ya conoces la frase: "para que el mal avance es suficiente con que las personas buenas no hagan nada".

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  21. Se puede decir mas alto, pero no mas claro. Magnífica tu reflexión.
    Un beso

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  22. mi camino ya se ha cruzado varias veces con el tuyo, por ello he llegado hasta aquí, que nuestra ideas se confundan y la verdad nos guie hasta el final. nofler
    Utrella!!!

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  23. Pep Peragon,Ambos sabemos que con este sistema no hay futuro. Es cierto. También sabemos que hay modelos sistémicos alternativos. También estoy de acuerdo en que no basta con ser críticos, hay que proponer soluciones constructivas.
    Hay que trazar para ello el camino que va desde A(estado actual) hasta E (modelo económico estacionario). Hay que encontrar un equilibrio para no caer en la desesperanza pero sin perder de vista la cruda realidad. No hay que olvidar el avance de la xenofobia en las últimas elecciones y también hay que desmontar sus argumentos, parar la crecida de insolidaridad.
    Creo que las reflexiones sobre justicia y ley son muy pertinentes. Creo que mas importante que la injusticia en sí misma, es que provoca la confusión entre causa y efecto, pero ese será motivo de otro post.

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  24. Me agrada vuestro intercambio de puntos de vista. Considero necesario apuntalar lo que ha dicho Pep Peragon y lo que ha contestado Camino a Gaia: "para que el mal avance es suficiente que las personas buenas no hagan nada", y para llevar a cabo ese apuntalamiento voy a recordar lo que ha dicho Claudio Magris: "El mundo no puede ser redimido de una vez para siempre y cada generación tien que empujar, como Sísifo, su propia piedra, para evitar que ésta se le eche encima aplastándole"

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  25. Isabel, gracias por tu apreciación.

    Mar Nofler, andamos el la misma dirección, aportando cada cual sus pasos al camino.

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  26. Juliana Luisa, bienvenida al debate.
    Supongo que debemos buscar un equilibrio entre aquello que proponemos y aquello que queremos evitar.

    No pretendemos encontrar soluciones definitivas, pues nada hay tan definitivo como la muerte y de ella queremos alejarnos.

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  27. El problema es que están forzando mucho y terminarán rompiéndolo.

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  28. @Pedro Ojeda Escudero,
    El número de familias desahuciadas de sus casas crece cada día, el número de parados que carecen de cualquier prestación crece cada día, el estado deja de garantizar derechos fundamentales como la vivienda y el trabajo y la precariedad alimentaria sigue aumentando. Alcanzada una masa crítica el conflicto estallará.
    Casi todos los análisis sobre el movimiento 15M, se hacen desde perspectivas ideológicas e históricas, pero se incide poco en la tragedia que ya afecta a millones de personas.

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