domingo, 13 de noviembre de 2011

Sembrando el desastre: agricultura industrial.

Bayliss-Smith comparó dos explotaciones del mismo pueblo del condado de Wiltshire, en el centro de Inglaterra, con 150 años de distancia: las décadas de 1820 y 1970 respectivamente. En la explotación de 1826, de carácter preindustrial, el 98% de los insumos energéticos eran biológicos: un 77% humanos y un 21% animales. Sólo el 2% correspondía a energía fósil: el carbón de piedra usado en la producción de hierro para las herramientas y de las propias herramientas, entre las que figuraba una primitiva máquina trilladora tirada por caballos. Comparemos estas cifras con las correspondientes a una finca del mismo pueblo en 1977 que obtenía una producción agrícola muy parecida en volumen. Los insumos de energía animal han desaparecido, y los de energía humana han bajado al 0,2% del total, siendo el 99,8% restante de energía fósil (incluyendo la energía consumida en la producción de máquinas y substancias químicas y en el uso de las máquinas). En el cálculo se han tenido en cuenta todas las variables, incluso el dato de que la desaparición del ganado de tiro libera tierras de pasto que ahora se pueden dedicar a cultivos. Pues bien: la productividad por hectárea se ha multiplicado por 6 y la productividad por hora trabajada se ha multiplicado por 30.
No obstante, la evolución puede evaluarse desde otra
perspectiva. El autor del estudio compara la energía total producida con la energía invertida en los procesos de trabajo, cuyo cociente es la rentabilidad energética, y obtiene los resultados siguientes: en 1826 por cada caloría invertida se obtenían 40, mientras que en 1977 se obtenían sólo 2,1.

Cultivando el desastre
La conclusión final es que en 1977 se usaba 19 veces la energía que en la era preindustrial para poner en un plato la misma cantidad de calorías. Si tenemos en cuenta que los combustibles fósiles son un recurso no renovable y que ya hemos atravesado el pico de producción del petróleo, el gráfico nos muestra una situación dramática. Si quisiéramos mantener el volumen de producción de alimentos actual y cambiar el modelo de producción en la zona de estudio al modelo de la época preindustrial, necesitaríamos multiplicar por seis la tierra cultivable y por 30 el número de personas dedicadas a la agricultura. Además ya no contaríamos con la energía animal.
Podríamos pensar en una mejora drástica en eficiencia energética o en alimentar la maquinaria agrícola y el transporte asociado con biocombustibles, pero los rendimientos energéticos son deficitarios. Por otro lado, los datos de la situación actual en el estudio son de hace 34 años. Actualmente se estima que en EEUU se gastan 10 calorías para obtener una caloría alimentaria. Estas diez calorias proceden en su casi totalidad de los combustibles fósiles, sobre todo petróleo y gas natural. Si adaptamos el gráfico para EEUU el resultado es aterrador.
No se está haciendo nada para cambiar de modelo, todo lo contrario. Las grandes corporaciones están acelerando la destrucción de los modelos tradicionales y suprimiendo la biodiversidad, que en la época preindustrial realizaba el trabajo de estas negras columnas de la muerte. Con la llegada del declive de la producción del petróleo y el aumento exponencial de las desigualdades económicas, las grandes corporaciones matarán de hambre a la mayor parte de la humanidad. Incluyendo a las clases medias de los países desarrollados.
Es vergonzoso e indignante que los agricultores no puedan vender su propias semillas y que las elites económicas gobiernen a nuestros políticos, esas elites que creen controlar el mundo y ni siquiera saben pilotar su propia estupidez.

domingo, 6 de noviembre de 2011

¿De qué planeta son los economistas?

Quizá lo que mejor pueda caracterizar al tiempo que vivimos, sea el profundo contraste entre unos avances en conocimientos científicos y tecnológicos desconocidos en la historia de la humanidad... y una estupidez soberana en nuestro comportamiento como especie y como civilización.
¿Cómo hemos llegado a esto? ¿Por qué seguimos empeñados en buscar la salida cavando aún mas profundo en el pozo en el que nos estamos ahogando? ¿Por qué se siguen usando los tanques de ideas para que las inmensas posibilidades de los medios de comunicación sirvan para destruir la escasa inteligencia colectiva que pueda salvarnos?
Antes muertos que sencillos. Podría ser la frase de las élites económicas, ese 1% que espera sobrevivir al genocidio del 99%.

Pero lo que llama mas la atención, es que incluso aquellos que consideramos expertos en cuestiones económicas y que tienen suficiente sensibilidad social, sean incapaces de concebir otro modelo económico que no sea el del crecimiento exponencial infinito. Que los límites se han superado y vivimos a costa del futuro de nuestros hijos.

jueves, 27 de octubre de 2011

Decrecimiento versus recesión-depresión.


Lo que nos dicen los datos de huella ecológica, los tres o cinco planetas que necesitaríamos para seguir con nuestro modelo de vida, es que hemos superado con creces los límites de la sostenibilidad. Seguir hablando pues de desarrollo sostenible solo valdría para aquellas zonas del planeta donde la población aún cuenta con margen para ese desarrollo material.
El problema es que también hemos absorbido sus recursos y le hemos "regalado" generosamente toda nuestra contaminación y los problemas asociados al cambio climático. La globalización ha supuesto el saqueo de los recursos allá donde los hubiera y el uso de los países pobres como basureros.

La riqueza generada tiene sin embargo un componente especulativo que una vez desenmascarado, nos devolverá una realidad devastada. ¿Qué ocurrirá con los miles de millones de automóviles de automóviles cuando el petróleo alcance precios desorbitados, qué valor tendrán? ¿Qué valor tendrán las infraestructuras pensadas para un mundo con petróleo barato y energía abundante, los flamantes aeropuertos, carreteras, autopistas...?
Ya oímos hablar sin tapujos de recesión económica y pronto se hablará de depresión. Sin embargo incluso los periódicos tratan el problema de la insostenibilidad energética en el apartado de "sociedad" o "vida y artes" como si la economía fuera lo que realmente es, una disciplina ideológica que recurre al adjetivo de ciencias para intentar prestigiar el castillo de naipes que está a punto de venirse abajo?
Hagámonos otra pregunta. ¿Como es posible que mientras la destrucción del planeta avanza a un ritmo cada vez mayor, la economía mundial siga creciendo? ¿No será que como en el mito del rey Midas estemos convirtiendo en dinero todo lo que necesitamos para vivir?
Tarde o temprano, llega la hora de la verdad.

Con la llegada del pico del petróleo y el comienzo del declinar en su producción, el decrecimiento económico no es algo que podamos elegir, es algo inevitable. Las propuestas de decrecimiento voluntario son paradójicamente la opción menos drástica y la mas sensata, el intento de un aterrizaje forzoso en la angosta pista de una economía del estado estacionario, la única salida para evitar el colapso general y la caída estrepitosa de este capitalismo, que aún agotado el combustible del crecimiento económico, se empeña en volar aún mas alto, en recuperar "la senda del crecimiento" sustituyendo la negra sangre de los dinosaurios por otra sangre caliente y roja, la de los seres vivos que pueblan el planeta y la propia sangre del ser humano.

viernes, 21 de octubre de 2011

La implacable desfachatez de la victoria.

La guerra es la continuación de la política por otros medios.
La política es la continuación de la economía por otros medios.
Así, la guerra es la continuación de la economía por otros medios.

Todo parece indicar que los Estados no se gastan cientos de millones durante una recesión profunda por una necesidad moral. Ni tan siquiera el 0,7% del PIB con el que se eliminaría el hambre en el mundo. Pero están dispuestos a todo por el petróleo. Incluso a disfrazar el colonialismo haciendo marketing con la defensa de los derechos humanos. Alcanzamos así las mas altas cotas de bajeza moral en el ejercicio de la hipocresía. La guerra es hija de nuestro modelo económico. Donde se confunde autoregulación con voracidad y crecimiento infinito, volar con caer, progreso con autodestrucción, enriquecimiento con saqueo cada vez peor maquillado.
Ningún crimen, ninguna complicidad, nos librará de nuestra propia insensatez. Quizá ahora sea Venezuela el próximo pais a "democratizar", sus reservas de petróleo son demasiado suculentas, aunque jamás sean suficientes.
Lo que permite distinguir la excusa de una razón sincera es la coherencia en las actuaciones. ¿Qué ocurre con Siria, con las tremendas violaciones de los derechos humanos?
Detrás de los mercados existen personas poderosas, que se escudan en un eufemismo para evitar dar cuenta de la responsabilidad de sus actos. No nos engañemos, estamos disfrazando las revueltas asociadas a la desesperación de millones de personas de "primavera árabe", pero cuando nos indignamos, aquí en occidente, vamos mas allá de nuestras atribuciones como ciudadanos y personas, porque aquí los mercados ya tienen democracia absoluta.
Porque aquí el dinero tiene ya, libertad sin responsabilidad.

jueves, 15 de septiembre de 2011

La tormenta perfecta


Se dice que la tormenta perfecta es aquella formada por factores que por sí mismos no son necesariamente destructivos pero combinados tienen consecuencias catastróficas.
La tormenta a la que nos enfrentamos podría ser mucho mas: la confluencia de varias tormentas perfectas. Afrontamos un conjunto de amenazas que consideradas individualmente ya tienen poder por sí mismas para producir la catástrofe. Crash oil, cambio climático, crisis de biodiversidad y superpoblación se ciernen sobre nuestro futuro inmediato, mientras que nosotros solo vemos, o solo queremos ver, como el todopoderoso dinero nos envuelve en una especie de traca final, de despedida anunciada para la era de la estupidez.

Oil Crash

La energía es el elemento indispensable que nos permite modificar el mundo físico. Desde el descubrimiento del fuego, pasando por la revolución industrial hasta llegar a nuestra época, la historia del progreso material y tecnológico es la historia del mayor crecimiento en el consumo de energía en todas las civilizaciones conocidas. Solo una ciega arrogancia nos impide reconocer que todo nuestro poder es dependencia de la energía. Porque la energía no se puede inventar y todo nuestro mundo tecnológico se derrumbará sin la energía necesaria para mantenerlo.
Lo que hace al crash oil la primera amenaza es su inminencia, pues estamos inmersos en el declive de la producción mundial de petróleo. Todo el mundo piensa en los queridos automóviles cuando se habla de crisis del petróleo. Pero deberíamos preocuparnos antes por nuestra alimentación. Plaguicidas y fertilizantes han conseguido rendimientos por unidad de superficie muy superiores a los que se obtenían por medios tradicionales, pero a costa de multiplicar el consumo de energía, casi en su totalidad proveniente del petróleo. Se calcula que por cada caloría de alimentos que obtenemos en nuestro modelo productivo, se gastan diez calorías provenientes de combustibles fósiles. En un modelo económico basado en la desigualdad y el monetarismo, el hambre llegará antes a la gente que a los coches.

Cambio climático
Lo que discuten actualmente los científicos no es si el cambio climático es una realidad, o si está provocado por nuestro modelo económico. Lo que se encuentra en discusión es si hemos atravesado o no, el punto de no retorno. Lo que se discute, es si hemos atravesado el impreciso umbral a partir del que el sistema climático global se desestabilizará de forma irreversible y se iniciará una reacción en cadena sobre la que poco podremos hacer. Aunque los cambios y los efectos económicos ya son evidentes y se pueden cuantificar, parece que como civilización somos incapaces de reaccionar de forma inteligente ante un problema tan sencillo: para salir del pozo lo primero es dejar de cavar.

Crisis de biodiversidad
En 1997 un equipo de economistas y científicos ambientales intentaron medir en términos económicos los servicios que nos presta el medio natural. Resultó que alcanzaba casi el doble del Producto Interior Bruto del conjunto de países del mundo. La abundancia de energía barata que ha supuesto el petróleo nos ha permitido sustituir algunos de estos servicios, mientras que otros recursos como la pesca están siendo saqueados y esquilmados hasta dañar de forma irreversible los ecosistemas que nos proporcionan esta riqueza. Si a eso añadimos los daños producidos por la contaminación y la agricultura intensiva, nos encontramos ante una situación insostenible y en buena medida irreversible. Estamos quemando las naves que nos puedan llevar de regreso al camino de la sensatez.

Superpoblación
Si bien es cierto que en el mundo hay recursos suficientes para alimentar a toda la población existente, también es cierto que en absoluto se puede sostener el modelo de consumo de los países desarrollados para los 7000 millones de habitantes que podrían estimarse actualmente. Mucho menos, si la población mundial sigue creciendo de forma exponencial. Solo la liberación de la mujer, de tal forma que pueda elegir entre dar a sus hijos una vida digna o simplemente tener muchos para alimentar el fuego de las guerras, podría darnos una autoregulación demográfica.
La FAO estima en 840 millones la cantidad de personas que pasan hambre en el mundo. El 80% de la población mundial vive con el 20% de los recursos, mientras el restante 20% de la población acapara el 80% de la riqueza.
Si todos consumiéramos como un estadounidense medio serían necesarios 5 planetas como el nuestro. Parece muy claro que la falta de seguridad alimentaria es ante todo un problema de injusticia, pero si se aplaza la contención del crecimiento demográfico, tarde o temprano se terminaría convirtiendo en un problema irresoluble.

Y la crisis económica... ¿que?
Pero el mundo solo mira lo que ocurre en "los mercados". La economía ha llegado a tal grado de especulación que la confusión entre valor y precio, realidad y ficción económica, es absoluta. Hemos acabado creyendo que el dinero mueve el mundo, pero lo cierto es que se limita a convertir la riqueza en un residuo sin vida. Hablamos de salvar el planeta como si pudiéramos vivir en la Luna. Pero nosotros somos el planeta y su grito será nuestro grito, su futuro nuestro futuro y su dolor estará tejido por el sufrimiento de cada ser vivo, de cada ser humano.

Se acerca la tormenta perfecta, ha llegado la hora de mojarse.

martes, 13 de septiembre de 2011

Comunismo capitalista

Desde que los mas ricos consiguieron globalizar el nuevo modelo económico neoliberal, una nueva era de destrucción se cierne sobre el mundo. Después de perseguir mediante feroces dictaduras o asedios ya prehistóricos, a cualquier país o gobierno donde el capital tuviera restricciones o se le exigiera responsabilidades por sus excesos, al fin los super ricos, a través del brazo ejecutor llamado mercado imponen su propio modelo de comunismo.
Al fin descubrieron, que si bien compartir beneficios sigue resultando un tabú inviolable, compartir pérdidas, externalidades negativas, contaminación y desastres, es algo que no les importa en absoluto. Es más, vistos los resultados, que al menos a corto plazo tienen en sus beneficios, es algo que quieren compartir con toda la humanidad.

Así pues, el nuevo comunismo capitalista hace furor en los mercados y por supuesto en aquellos que viven de especular con el trabajo y el sufrimiento ajenos. Es por eso que ahora los pobres no quieren ser comunistas. ¿Quién querría serlo si en el reparto solo hay deuda y esclavitud?
El capitalismo ha ganado. Ahora la izquierda es capitalista y los capitalistas son comunistas. ¿Que puede salir de semejante embrollo? Si el super rico dice: mis ganancias son mías pero mis pérdidas son tuyas.
¿Cuánto tiempo seguirá la gente jugando a ese juego? ¿No estaremos a las puertas del fin del contrato social?
Los estados están siendo desmantelados, la sanidad y la educación se venden al mejor postor, pero el ejército y la policía se refuerzan. Se garantiza la prioridad del privilegio sobre la necesidad.

Si los oros pintan bastos... ¿Cuanto tiempo tardaran las espadas en servir la sangre en copas?

domingo, 24 de julio de 2011

Salir de la crisis


Supongo que ya ha pasado el tiempo para alertar de la gravedad, no solo de esta crisis que vivimos, sino de la que se avecina. Ya la estamos viviendo. La crisis del euro amenaza desestabilizar Europa mientras en EE UU el presidente Obama intenta por todos los medios evitar la bancarrota. Quedan todavía optimistas patológicos, como el mismo presidente de este país o quienes piensan que Dios nos salvará.
Pero plantear propuestas para salir de la crisis exige un diagnóstico correcto para encontrar alguna salida posible.

¿Crisis económica o crisis de modelo económico?
Cada día resulta mas difícil de mantener que esta es una crisis como otras a las que nos ha sometido el capitalismo. El capital, ese supuesto mapa de la riqueza, se ha topado con los límites del planeta y a eso no puede ponerse solución.
No es extraño que nos encontremos ante una crisis financiera global y definitiva, al fin y al cabo, la financiación es un juego económico que se basa en la especulación con el futuro, y en ese futuro ya no hay crecimiento económico. No puede haberlo, al menos a nivel global.
La crisis energética es la mas inminente, pero no es en absoluto la única. Cambio climático, crisis de biodiversidad, oil crash, agotamiento de recursos, superpoblación...
O acabamos con nuestro modelo económico, o nuestro modelo económico acabará con nosotros. Es así de sencillo y de contundente.

Solidaridad y democracia o el fin del contrato social.
Ahora nos sabemos gobernados por los mercados, esa democracia para ricos que siempre estuvo por encima de las urnas. Mientras nuestros gobernantes se pliegan a los dictados de tres agencias privadas de rating, parece que los ciudadanos debiéramos dar a los mercados la dirección política que deseen y con la que poder restaurar su voluble e insaciable confianza. La gente se va quedando sin trabajo, sin casa y finalmente en la indigencia. Es entonces cuando empezamos a oír hablar del imperio de la ley y la justicia se convierte en una palabra subversiva. La gente pierde sus derechos fundamentales mientras que el estado se muestra inflexible en la exigencia del cumplimiento de sus obligaciones. Pero cuando se impone ley sin justicia, se puede acabar reclamando justicia al margen de la ley.
No son las democracias quienes deben rendir cuentas ante los mercados, sino los mercados a las democracias. El pueblo no debería temer a sus gobernantes, los gobernantes deberían temer al pueblo.

Indignación o fascismo
Mientras en Madrid los indignados iban llegando a Sol después de largas marchas a pie, a pesar del calor sofocante del mes de Julio, Noruega se estremecía con el atentado fascista que ha costado la vida al menos a 92 personas, la mayor parte adolescentes que participaban en un campamento organizado por el partido laborista Noruego. Del discurso racista e intolerante al discurso asesino no hay mas que un paso. Del discurso asesino a la guerra y el genocidio solo media el acceso al poder.
Si luchamos podemos perder, pero si no luchamos estamos perdidos. Es una de las frases que se repite en las acampadas de indignados. El fascismo no es un fantasma del pasado, está en la persecución del juez Garzón, está en nuestras instituciones judiciales, en el nacional-catolicismo español. Para que el mal avance basta con que la gente buena no haga nada.

Cambiar de sistema
Puede que perderlo todo sea una forma poco recomendable de comprender lo que es realmente importante. Salir de la crisis puede ser tan fácil como decir adiós a este juego de Monopoly, romper las fichas justo en el momento en el que alguien dice que estamos a su merced. Las protestas del movimiento de indignados abren la puerta a una esperanza que se abre paso en todo el mundo. Existen modelos económicos compatibles con el decrecimiento u otros modelos estacionarios que no exijan el crecimiento infinito.
La Plaza del Sol está llena de nuevo. Quizá sería bueno volver a recordar los versos de Machado. Caminante no hay caminos, se hace camino al andar.

domingo, 10 de julio de 2011

Mundo simbiótico


La Teoría Gaia surge como única explicación de las anomalías termodinámicas de nuestro planeta, en especial su baja entropía atmosférica. La teoría sobre la vida mas importante de los últimos tiempos surge de la Física, algo que desconcertó e irritó sobremanera a los biólogos.

Lynn Margulis , fue una excepción y su teoría sobre la endosimbiosis seriada complementa y confirma la Teoría Gaia. La historia de Gaia, su evolución y la transformación de las condiciones originales de un planeta Tierra estéril en el que actualmente conocemos, quedan secuenciados y explicados. Ambas teorías tienen una antiguedad de mas de cuarenta años y acumulan las suficientes evidencias para considerarlas como científicamente demostradas.

Las consecuencias del cambio de paradigma respecto al darwinsmo y neo-darwinismo podrían resumirse diciendo que la ciencia ya no dibuja un escenario de competencia feroz en un mundo de condiciones físicas dadas a las que la vida debe adaptarse, sino a un escenario interactivo que los seres vivos modifican. Si dichas modificaciones perjudican las condiciones necesarias para la vida, provocaran en consecuencia una menor supervivencia de los organismos causantes de los daños al ecosistema global, o su propia extinción en el caso de que los daños sean demasiado drásticos. Estamos pues abocados a vivir en un mundo simbiótico y en buena medida colaborativo o a afrontar nuestra propia destrucción. Pero somos la especie que corta la rama en la que se encuentra subida, nuestra arrogancia supera todavía a nuestra inteligencia.

Si alguna especie gana el juego de la vida supondría, no el final de una partida, sino el final del juego, la muerte de Gaia tal y como la conocemos. Esa es la ley de la Naturaleza.

miércoles, 29 de junio de 2011

Gaia y el fin del darwinismo social

La selección natural nos dice que las especies evolucionan adaptándose al medio. Pero el nido de una golondrina supera varias veces su peso. Una hormiga puede desplazar una masa muy superior a la propia. Para producir un kilo de carne bobina se necesitan, como mínimo, 16 kilos de cereales, 20.000 litros de agua y la energía equivalente a 8'3 litros de gasolina. Una persona puede metabolizar al cabo de su vida una cantidad de alimentos, agua y aire 1000 veces superior a su propio peso. Esto, sin tener en cuenta construcción de vivienda, transporte... en otras palabras, acondicionamiento del medio para mantener unas condiciones adecuadas para la vida. ¿Como podemos afirmar entonces que son los seres vivos quienes se adaptan al medio y no quienes adaptan el medio para obtener unas condiciones óptimas para la vida?

En realidad, lo que llamamos medio natural, es un sistema estacionario interactivo. De hecho, para que pueda darse el gradualismo en la evolución de las especies, los ecosistemas deben permanecer sin cambios importantes durante largos periodos de tiempo. Así, las poblaciones de las diversas especies que conforman un ecosistema estable se mantienen constantes con pequeñas variaciones.
La importancia de esta perspectiva radica en que nos sitúa en un escenario de coevolución y de simbiosis. Eso no significa que no exista la competencia por los recursos vitales, sino que esta está supeditada y en cierto modo dirigida al cumplimiento de una premisa básica: la estabilidad del ecosistema. Es una cuestión de lógica palmaria. La vida es un proceso profundamente dependiente de otras vidas. La competencia por los recursos a escala individual sirve para evitar su agotamiento a escala global.

La teoría Gaia barre así, de un plumazo, el darwinismo social y nos sitúa en el escenario de un mundo simbiótico. Se nos podría decir que los individuos compiten (y también colaboran) para transmitir sus genes y nada más, pero para poder hacerlo necesitan que se cumpla una condición previa: la sostenibilidad y disponibilidad de los recursos necesarios para la vida.
¿Cómo calificar entonces a nuestro modelo económico y a los secuaces del expolio planetario? ¿Los mas fuertes, los mas aptos...?

No, solo los parásitos que corroen el futuro y la vida.

lunes, 20 de junio de 2011

Pido una disculpa

Cuando algunos medios de comunicación manipulan lo acaecido en las manifestaciones de los indignados hasta el punto de usar las imágenes de los disturbios en Grecia para acusar al movimiento ciudadano de violento, o cuando los acampados denuncian la infiltración de grupos que intentan provocarla, cuando la razón es para quien la compra y la verdad para quien la busca. Cuando la democracia es una campaña de marketing, puede que alguien piense que hacer una rectificación para dar un mejor contexto a una foto pueda parecer una estrategia poco afortunada.
Sin embargo, la estrategia que se sigue en este blog es buscar y acercar la verdad sin tener siquiera la pretensión de alcanzarla.
En anteriores post se ha publicado la foto de la carga de los Mossos d'Esquadra contra un indigente durante el desalojo de indignados de la Plaza Cataluña. Aunque la imagen no está manipulada, parece que otra foto realizada desde un ángulo diferente nos da una perspectiva menos dramática de la situación.
No deberíamos ser víctimas o vehículos de ninguna manipulación, y aunque esa piedra pueda hacer pared, no creo que al final haya mucha diferencia si construimos otra pared que sustituya a la existente, usando los mismos materiales.

martes, 14 de junio de 2011

Peor que la injusticia


Vuelvo a esta foto porque es un símbolo de lo que está ocurriendo en todo el mundo.
Los policías que apalean al indigente durante la carga contra el movimiento de la #spanishrevolution en Barcelona, no han sido apartados de sus funciones: la actuación ha sido defendida a ultranza por su responsable político. De forma parecida a como hemos salvado y pagado la quiebra del sistema financiero.
En una sola foto tenemos resumido el principio neoliberal: "privatizar ganancias y socializar las pérdidas", en una imagen sin eufemismos y sin maquillaje mediático. También nos permite entender en una simple mirada lo que significa socializar las responsabilidades. Un principio que fácilmente nos aboca a la xenofobia, a la corrupción y a una búsqueda de chivos expiatorios entre los mas afectados por la quiebra del sistema.
No queremos ser los apaleados por el fracaso del sistema, pero tampoco queremos convertirnos en matones y dar un espectáculo fraticida a los césares que nos han proporcionado este circo sin pan. Podemos elegir la indignación.


Peor que la injusticia
Lo peor de la injusticia, con ser lo mas doloroso, no es el daño moral, sino que en la confusión entre víctima y victimario acabamos premiando a quien se encargará de proseguir con sus crímenes, aumentando el reguero de víctimas que queda tras sus actos. No permite solucionar ningún problema, sino agravarlo hasta lo intolerable.
El estallido de la burbuja financiera y la protección a ultranza de los culpables, está produciendo en todo el planeta un negro abismo de desigualdad e injusticia, pero a su vez está ocultando una enfermedad muy grave, un hecho objetivo al que no podemos sustraernos.
La llegada del crash del petróleo trae consigo una reacción en cadena que va hundiendo las economías de los países comenzando por las más débiles. Responder con un plan que actúe sobre las causas y no sobre los efectos, exige un cambio de paradigma en la economía mundial para adaptarla al decrecimiento económico. Pero necesita de un tiempo de adaptación del que no disponemos.
Peor que la injusticia, son sus consecuencias: necesitamos de la solidaridad para salvar este barco. Necesitamos parar a los que se empeñan en desmantelarlo para construir su propio bote salvavidas.

sábado, 11 de junio de 2011

El imperio de la ley y el ocaso de la justicia

Los juicios de Nuremberg sirvieron para demostrar a muchos ingenuos que la Ley y la Justicia son cosas muy diferentes y a menudo contrapuestas.
Porque a veces pensamos que nuestra sociedad se rige por unos principios éticos universales. Pero no es así. Nos regimos por la Ley. Nadie es culpable de nada solamente por haber trabajado en Auschwitz. Ocho mil personas trabajaron en Auschwitz, diecinueve fueron condenadas y solo seis acusadas de asesinato. Porque para que podamos hablar de asesinato, hay que demostrar que hubo intención. Es la Ley.
La Ley nunca se pregunta ¿estuvo mal? sino ¿fue legal? y eso, no partiendo de las actuales leyes, sino de las leyes de cada época.

Muy pocos seres humanos en este mundo, han visto satisfecha su sed de justicia. Pero todos conocemos el yugo de la ley. Pocos sistemas económicos son tan desvergonzadamente injustos como nuestro actual modelo neoliberal, su lema: "privatizar ganancias y socializar las pérdidas". Del egoísmo como motor de la economía, pasamos a la Ley como medio para garantizar la impunidad y la injusticia.

Se podría decir que cuanto mas oímos hablar a nuestros gobernantes de la Ley y menos de la Justicia, mas cerca estamos de un estado totalitario.

Porque cuando no tenemos Justicia, solo queda la Ley, cínica, soberbia y mercenaria.

Firmado: Anonymous

jueves, 9 de junio de 2011

El sistema se ha colgado pero ¿dónde?


Ante todo hagamos una reflexión ¿por qué cuando se habla del sistema surge tanto nerviosismo, tanta inquietud? El sistema parece algo mas abstracto que el gobierno, la democracia o las leyes. Podría parecer en un principio que cualquier enfrentamiento con el sistema es una batalla perdida contra un fantasma.
Pero es precisamente en un análisis sistémico donde quedan en evidencia todas las estafas y errores de nuestro modelo económico globalizado.
Nuestro planeta es un sistema cerrado, intercambia energía con el espacio exterior pero la gravedad impide el intercambio de materia. Exceptuando por supuesto, la caida de algún meteorito o el despegue de algún cohete espacial, algo insignificante. Algunos piensan que dar varias vueltas al planeta lo hace mas grande, que dar muchísimas lo hace infinito. Sin ánimo de ofender, me temo que esto es rotundamente falso.
¿A qué vienen semejantes obviedades?
Porque igual que cuando penetramos en un bosque dejamos de ver el bosque, cuando nos encontramos inmersos en el sistema, dejamos de ver el sistema. No está localizado en ninguna parte concreta y a la vez está en todas. Supongo que tiene cierto parecido con el concepto de Dios. No podemos verlo, está en todas partes, incluido en nosotros mismos y estamos sujetos a sus leyes. Perder la perspectiva sistémica puede llevarnos por tanto a una distorsión completa de la relación causa y efecto. Pero ¿dónde está el truco en esa carambola según la cual la mayoría debe responsabilizarse de las decisiones de una minoría interesada?. Esa distorsión que presenta a las víctimas como culpables y las injusticias como males innecesarios e inevitables.
Es hora de llamar a las puertas del sistema de sistemas, Gaia.

Nuestro sistema ha mostrado la fatídica pantalla azul, el sistema se ha colgado, pero ¿dónde?. ¿Estamos ante un error fatal y hay que reiniciar? ¿Qué es lo que hay que corregir? ¿Viene nuestro sistema con un error de diseño y es inevitable conseguir uno nuevo cuanto antes? ¿Es posible la reparación sin apagarlo? ¿Podemos aceptar sin mas las sospechosas artimañas de los grupos de poder económico? Y aún nos que la pregunta mas inquietante ¿qué futuro nos depara nuestro sistema?

Firmado: Anonymous

miércoles, 1 de junio de 2011

Jauría: Cuando los mercados invierten en fascismo.

Antes y después.
Las fuerzas de seguridad bien entrenadas, bien pertrechadas, bien alimentadas y bien pagadas. No haya recortes presupuestarios para los defensores de las libertades, de la paz ciudadana y del orden social (que quede claro lo que a cada cual corresponde). La mano derecha de la democracia. Podemos despedir a nuestros médicos, sisar el sueldo a quienes se ocupan de la educación de nuestros hijos, pero ¡cómo prescindir de nuestros funcionarios mas ejemplares!, aquellos que con su conducta marcan la pauta que deben seguir los inspirados de un nuevo régimen.
Tan encomiable diligencia, fruición en el desempeño de funciones, no ha podido ser colmada para todos nuestros valerosos y aguerridos defensores del orden. Algunos han llevado su frustración a la red donde han expresado textualmente que después de ver a sus compañeros Mossos d'Esquadra "hincharse a pegar palos durante seis horas" no han podido disfrutar de semejante recreo. Pero no piensen ustedes que nuestros guardianes carecen de sensibilidad, análisis mucho mas eruditos centran las críticas a nuestros indignados, en su deplorable estilo de jóvenes "perroflautas" y de estética "okupa" o mendigos posmodernos, convirtiendo así, la carga policial en un nuevo movimiento artístico.

Los afectados por la actual crisis económica empiezan a ser conscientes de que jamas serán tenidos en cuenta por los mercados, a no ser que dispongan de una acertada campaña de imagen, dado el actual auge del eufemismo.
Puesto que el hambre ha sido sustituida por la seguridad alimentaria en grado de insatisfacción aguda, ilustramos este post con un siempre sugestivo contraluz de tales situaciones.

Pero para los amantes de la iconografía religiosa y el arte sacro, mejor ilustrar el efecto del hambre sobre los mas afectados, los niños. Con una imagen de la Madonna que represente a los mil millones de seres humanos cuya vida permanece amenazada por los eufemismos.


Firmado: Anonymous


lunes, 30 de mayo de 2011

¡¡¡ REZAD, REZAD, INDIGNOS !!!

Los milagros económicos existen en la misma medida que existen los santos en el mundo financiero y empresarial.
Con el tiempo, estos milagros se revelan como estafas.


Reunidos en actitud de recogimiento. Arrodillados frente al Poderoso, cada cual exhibiendo su sumisión, su contrición por las posibles ofensas que pudieran haber provocado su malestar. Entonando las súplicas, mostrando su entrega y disposición a obedecer cualquier orden. Despojados de la propia voluntad. Rogando el mandato, la palabra para ser cumplida y ejecutada con diligencia. Rogaban por sí mismos, por sus hijos, por sus amistades, por sus familias, para que no les faltara las provisiones con que habían llenado la despensa del Poderoso.
Apenas asomó por la puerta, la multitud clamaba, ya la misericordia, ya la condena de los infieles.
El Poderoso miró con desdén a aquella raza de castrados. Seleccionados quirúrgicamente desde tiempos inmemoriales por otros poderosos en cada oleada de represión sobre aquellos que mostraron algún atisbo de rebeldía. Una raza de seres predispuestos a la obediencia. Le habían servido bien, pero nada podía enaltecer aquella indolencia, aquella incapacidad para indignarse, para exigir y exigirse el respeto como seres humanos.
Finalmente se dirigió a la multitud que se había congregado a saludarle.

-¡Rezad, rezad, indignos! Indignos de mi palabra, indignos de mi atención, indignos incluso de mi ira. No os preocupéis sin embargo, os concederé la esclavitud que tanto solicitáis, la esclavitud que habéis forjado con vuestras rodillas ensangrentadas.
Matad ahora a vuestro prójimo, perseguid al necesitado, violentad a vuestras mujeres, devorad a vuestros hijos como ya habéis hecho con su futuro, robad en vuestra propia casa, sed ahora los dioses de vuestro propio infierno.

Y el Poderoso mandó cerrar las puertas de la nave. Repletas las bodegas con todo lo que pudo arrebatar a los estafados. Estafados en su buena y en su mala fe. Los motores se pusieron en marcha y la nave alzó el vuelo. Rumbo al paraíso fiscal.

Firmado: Anonymous

jueves, 26 de mayo de 2011

España en transición

El egoísmo ha envejecido de golpe, después de haber devorado el futuro de todas las gentes, de todos los países, de todos los seres vivos del planeta.
Porque de eso se trata, de futuro esquilmado, de ver morir el futuro en nuestros jóvenes, en nuestros hijos, en nuestros nietos. La mirada miope, la mirada incapaz, se aferra patética a los despojos de la belleza mientras los jóvenes la levantan, la gritan, con esa conmovedora ingenuidad que solo poseen quienes tienen en su mano cambiar el mundo.
Se puede vivir sin dinero, pero no se puede vivir sin belleza. Ahora que perdemos todo lo que tenemos, nos enfrentamos a la verdad de todo lo que somos. Ese es el futuro. Lo que somos desnudado de parafernalias. El egoísmo emigra con su dinero en busca de paraísos fiscales y las gentes, burladas por todos los parásitos del mundo, estafadas en su buena y en su mala fe, se quedan a solas con lo que son. Mientras los muchos se atreven a jugar la última partida de ruleta rusa, con tres mil balas en el tambor y un solo hueco sin daño, los menos buscan el futuro en lo que queda: el capital humano.
Y empezamos a descubrir sorprendidos que no necesitamos parásitos, que somos todo lo que hace falta para construir un nuevo mundo. Que la vida está en nosotros y en la indolencia la muerte. Que ahora que empezamos a caminar se abren ante nosotros nuevos caminos.
Cuando hemos decidido tomar el timón de nuestras vidas la misma Tierra se ha convertido en navegable.

Firmado: Gaia

lunes, 23 de mayo de 2011

La democracia a la intemperie


Ese es el espíritu del 15M. Con cientos de miles de familias en situación de desaucio solo podemos hacer democracia a la intemperie.
El movimiento del 15M no pretende ganar el juego democrático sino exigir que se dignifique y que no se desvirtúe. Exige una democracia real.
¿Estamos oyendo-leyendo los análisis?
Todo se reduce a quien ha ganado o quien ha perdido. Las elecciones se han convertido en una casa de apuestas y los medios de comunicación en una agencia de pronósticos. Los análisis ya han renunciado a indagar las causas de la crisis.
¿Que proyectos tiene la oposición para garantizar derechos básicos reconocidos constitucionalmente como el trabajo, la educación, la sanidad y una vida digna?
Mas de un millón de familias carecen de ingresos, los jóvenes no tienen futuro y esta crisis económica se revela ya como el comienzo de un anunciado crash tras el cenit del petróleo. La izquierda ha acabado interiorizando el mensaje único de la derecha: esta crisis no es mundial, es todo culpa del gobernante en funciones. No hay propuestas creíbles por parte de la derecha y tampoco por parte de la izquierda, porque estamos ante algo mas que una de las típicas crisis del capitalismo.
Lo peor de la derecha no es que haya ganado sino que tampoco tiene soluciones. Y eso es lo que atisban quienes se concentran en las plazas.
Conseguir que los políticos sirvan a la población y no a la inversa es el espíritu de la democracia misma. Ganar no es servir. La constitución reconoce el derecho a la vivienda, al trabajo, a la salud y a la educación. Seamos una oposición continua y seámoslo en la calle.
Eso se llama democracia participativa.
La corrupción no es sino una sofisticada ingeniería del delito. Una estafa a la democracia sirviéndose del poder (y el sueldo) que se otorga para gestionar aquello que es público y común. Y las listas del partido opositor están llenas de imputados. La interpretación que se hace en titulares es que la población avala la corrupción y olvidamos que la estafa es un delito de engaño basado en la buena fe de la gente.
El movimiento del 15M parte de una constatación muy lúcida: el partido en el poder ha hecho una política contraria a su programa electoral porque los mecanismos e inercias del modelo económico tampoco hubieran permitido mucho margen de actuación. Nuestros políticos no controlan esta crisis. Solo nos avergüenzan con su actitud de apuestas sobre quien gana a quien en unas elecciones.
Lo que deba ir a las urnas que vaya a las urnas, lo que deba llevarse a la calle, que en la calle acampe.
Ya estamos en la calle, esto es democracia a la intemperie.

viernes, 22 de abril de 2011

La crisis del egoísmo

El egoísmo marca los límites de la inteligencia individual.
Se oye con demasiada frecuencia que estamos ante una crisis de valores, aunque para las élites económicas solo cuentan los que cotizan en bolsa. Pero no nos engañemos, esta profunda crisis económica está mostrando la incapacidad de los valores propugnados por nuestro sistema económico para gobernar el mundo. El egoísmo como motor básico de la economía, solo ha funcionado mientras hemos parasitado y expoliado recursos naturales propios y ajenos. No solo eso, hemos expoliado el futuro de nuestros hijos y descendientes, hemos cavado su tumba.
Consideraciones morales aparte, el mayor problema que presenta el egoísmo para resolver problemas reales es la visión miope y sesgada de la realidad que provoca, una incapacidad para abordar problemas que superan una cierta escala. Imaginemos que damos un vehículo con el depósito repleto de combustible a varias personas. Nuestro primer beneficiario resulta ser tan egoísta que apenas consumido el carburante desecha el vehículo. Un segundo beneficiado es mas inteligente y sigue repostando y usando el vehículo hasta que sufre la primera avería, tras la cual también abandona el vehículo. Pero un tercer beneficiario bastante mas inteligente repara las averías y solo cuando el vehículo termina su vida útil desecha el vehículo. Y ahí se nos acaba la inteligencia. Pocos son los que se plantean el reciclaje de los valiosos materiales con los que está construido nuestro vehículo y evitar así a nuestros descendientes y a nosotros mismos, un futuro de recursos agotados, contaminación, esclavitud y miseria.

El egoísmo solo es una forma de inteligencia a corto plazo.
Probablemente esa sea la causa de nuestra carencia de inteligencia colectiva. Si tuviésemos un mínimo concepto de nuestra supervivencia como civilización no caeríamos en un error de perogrullo como pretender un crecimiento infinito en un planeta finito. Tiempo hace que hubiéramos diseñado un modelo económico estacionario como el que ha regido la vida en el planeta durante millones de años. Pero nuestro modelo económico ha impuesto como doctrina irrefutable que el egoísmo de unos y su tendencia a acumular sin control, beneficia a todos y en última instancia al resto de la sociedad. En un sistema finito, eso solo es posible concentrando la riqueza en unas pocas manos y expoliando hasta el agotamiento el patrimonio vital común para contentar al resto de la población con las migajas del botín.
Solo una sofisticada planificación de ingeniería social ha hecho posible semejante disparate basado en tres pilares fundamentales: propaganda, obsolescencia programada y financiación.

El egoísmo es el motor del colapso.
¿Que ocurre cuando los que manejan el mundo acaban creyendo sus propias mentiras? Un naufragio del que esperan salir airosos en lujosos botes salvavidas.
Es la visión a corto plazo la que nos impide ver el precipicio hasta que tenemos un pie en el aire, e incluso nos puede hacer pensar que cuando caemos, en realidad volamos, aunque en realidad solo sea una manera de negar que hemos perdido el control de la situación.
Si tuviera que dirigirme a alguien y solo pudiera hacerlo con un número pequeño de personas, no elegiría entre los millones de personas que perderán la vida en el colapso, sino a aquellos que se consideran seguros, parapetados en la riqueza acumulada y les diría que nos les servirá de nada, que el egoísmo les impide ver que sin el sostén de aquellos a quién han parasitado no serán mas que náufragos condenados a una agonía solitaria.

sábado, 16 de abril de 2011

Sin tiempo: Oil crash

Por activa y por pasiva los científicos nos llevan avisando desde hace muchos años que nuestro modelo de vida es insostenible y aunque nuestro sentido común nos advierte de la insensatez de mantenernos en un modelo de crecimiento infinito, llevamos demasiado tiempo dejándonos arrastrar, atrapados en hipotecas que nos atan para toda la vida, en una obsolescencia programada para forzarnos a consumir si o si y finalmente mediatizados por unos medios de comunicación condicionados al servicio del consumo.
Estamos inmersos en una crisis económica de alcance global y la propuesta oficial es neoliberalismo salvaje, poner a la venta los servicios básicos de la sociedad, privatizar los estados y esperar. Si, esperar. Trabajar mas y cobrar menos, entregarlo todo para que los mercados ¡confíen! y que surja un milagro que permita seguir con el crecimiento infinito. A veces me pregunto como se puede comulgar con semejantes ruedas de molino.
En junio de 2010, Gaspar Llamazares realizó una pregunta al gobierno sobre el cénit de la producción mundial de petróleo y el escándalo de los confidentes de la Agencia Internacional de la Energía. La respuesta es cualquier cosa menos satisfactoria, pero resulta mas preocupante si cabe, su llamada a la prudencia para evitar alarmas públicas innecesarias. Desde el gobierno se espera por tanto que sean los mercados y no la población quien decida su propio futuro tomando conciencia sobre la contingencias que les depara el futuro inmediato.
El llamado crash oil provocará un colapso generalizado de nuestra sociedad, algo que en buena medida ya está ocurriendo. Pienso que la población sí debería estar informada de aquello a que nos enfrentamos, porque la confianza, aunque sea la de los sacrosantos mercados, no produce energía, no hace brotar petróleo de la tierra. Son las grandes corporaciones las que están jugando a esquilmar a la población, antes de retirarse con los bolsillos llenos y dejarnos con nuestra confianza en los mercados enfrentados al colapso. El lema "privatizar ganancias y socializar pérdidas" no es mas que una adaptación de "toma el dinero y corre" y una burda estafa. Recomiendo descargar esta presentación sobre oil crash, donde Antonio Turiel, doctor en Física Teórica por la UAM (1998) y científico titular en el Institut de Ciències del Mar del CSIC, nos hace una excelente exposición del problema.

Son necesarias muchas cualidades en el ser humano para afrontar el colapso. Creo que una de las mas importantes es disponer de una visión sistémica que nos sirva para discernir la dirección en la que QUEREMOS ir y congeniarla con la dirección en la que PODEMOS ir.
En términos de crecimiento económico solo tenemos tres posibilidades:
Seguir creciendo: Descartado. Existe un número cada vez mayor de países que han sobrepasado su particular pico del petróleo, entre ellos Estados Unidos, que tuvo su cenit hace mas de 30 años. Pero ha seguido creciendo con el petróleo de otros.
Estado estacionario (que nos dejen como estamos): El peak-oil, el pico de otras materias primas, degradación medioambiental, etc impiden mantener el actual ritmo de vida.
Decrecer: Si o si. Pienso que decrecer no es una opción, es una consecuencia inevitable, en la que ya estamos inmersos. Pero las políticas que se están planteando no van encaminadas a permitir la transición al conjunto de la población sino a la "salvación" de una elite: aquella con mayor responsabilidad en la tragedia.
En realidad solo podemos elegir, con un margen cada vez mas escaso, como decrecer. También podríamos tener cierta capacidad de maniobra para diseñar un modelo estacionario que no implique la muerte termodinámica del sistema planetario, el colapso de la sociedad humana y el punto sin retorno del cambio climático.
Convendría recordar que somos seres vivos y como tales, tener en cuenta que la riqueza de este planeta es precisamente la vida, esa singularidad que permite la autoorganización de la materia en seres vivos tan complejos como el propio ser humano. Los movimientos de transición están en marcha pero el tiempo se agota, y en esta espera estéril perdemos la oportunidad de optar por un cambio menos traumático. El capitalismo y su crecimiento infinito son cadáveres que solo pueden ofrecernos corrupción.

domingo, 27 de marzo de 2011

V de voluntad


Caer no es volar.
Que la realidad no nos engañe. Usemos la imaginación. ¿Podemos pensar en serio que somos libres?
¿Porque tenemos siempre cerca el mando a distancia, porque nos dejamos arrastrar sin esfuerzo como espectadores de nuestra propia vida?
V de voluntad.

Pero no nos detengamos en los símbolos. Son convenciones, mapas, señales puestas en las encrucijadas. La libertad comienza por la capacidad para decidir, pero solo crece con la voluntad. ¿O acaso es libre el guijarro que se mueve al empuje de la corriente?
Pensábamos que el engaño estaba en las palabras, que la mentira estaba en las ideas o la razón. Nos equivocamos: el engaño y la manipulación están en las emociones. Estamos sometidos a mil distracciones para captar nuestra atención y someter nuestra voluntad. Nos sentimos reyes en el mercado de las respuestas, podemos elegir la que mas nos guste, no tenemos por qué soportar las impertinencias de quién se atreva a contradecirnos o a incomodarnos... y es precisamente en este punto, en la renuncia a la crítica donde entregamos la voluntad. Podemos dejarnos seducir y atrapar en el engaño, pero al fin nos damos de bruces contra el duro suelo. Siempre ha estado ahí y se llama verdad.
La inteligencia puede medirse por nuestra capacidad para soportar incertidumbres. Aún a riesgo de parecer descorteses, ignorantes o rebeldes, debemos terminar siempre todo acto de fe con una pregunta. Nada está mas cerca de la verdad que la duda. Porque la verdad no es una meta, es un camino.

Cuando los individuos carecen de voluntad poco importa su ideario, siempre pueden corromperse. Por eso la libertad ha de edificarse sobre el entramado otros principios. Porque no hay libertad sin justicia, ni igualdad sin libertad.
Se teje así, con responsabilidad, el vínculo entre justicia y libertad.
No puede entenderse sin el respeto la igualdad que nos hace libres.

Firmado: Anonymous

domingo, 13 de marzo de 2011

Anonymous

El fracaso enseña lo que el éxito oculta. Lo peor es que no aprendamos nada.
No me sigáis. No estoy aquí para eso. No sé adónde se puede llegar en un mundo donde todos quieren ser líderes y eclipsar la luz de otras mentes con la oscuridad de un pensamiento único.
En realidad, creo que solo quiero pensar. Pero no estamos hechos para pensar sin interaccionar. Supongo que por eso estoy aquí, para contribuir en la génesis de un pensamiento colectivo, con la humilde tarjeta de visita de quien no otorga mas referencia a su ego que los ahora denostados ideales.
Nací, como todos, en un lugar concreto. Me impregné como todo ser humano de creencias y mitos, de la religión local, las costumbres y los prejuicios.
Al cabo supe que podría haber nacido en otro lugar concreto y ser ahora mi propio enemigo. De ahí surgió la tolerancia, de la enumeración meticulosa de todo aquello que no elegimos. Me declaro pues, equivocadamente humano. Ni tan siquiera podría afirmar la certeza de que ocultar la piel y la carne de mi cara, sea el mejor camino para poder adquirir otros rostros.
No se trata por tanto de una certeza, sino de una decisión.
Son las decisiones las que configuran el primer ideal: la libertad.
Pero los ideales no viven en las palabras sino en los actos, en el vínculo de las personas con la tarea de dignificar la vida. Por eso son tan temidos.
Los ideales trascienden al lugar, al color de la piel y a los prejuicios. Emanan de nuestra humanidad y beben del mas profundo sentido de la vida.
No es libre el esclavo sujeto a los dictados de su amo, no es libre el tirano sujeto a las exigencias del estatus. Solo la justicia permite que la libertad no tenga rostro.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Círculos: para no morir de líneas rectas

Las líneas rectas sirven para escapar, para alejarse del origen, pero no sirven para vivir. Porque la vida nos devuelve siempre al mismo lugar: la disolución. Y de ahí se levanta, poniendo cada final en el principio de algo, para evitar el punto de fuga que lleva a lo definitivo, la linea abierta hacia ninguna parte.
La vida ama los círculos.
¿Pero adónde lleva caminar en círculos? A la creación de circuitos. Nada mas y nada menos. Los circuitos llevan a la formación del metabolismos y los metabolismos a seres vivientes.
Podemos realizar un viaje alrededor del mundo. Y regresar al mismo punto de partida. Pero algo ha cambiado en el trayecto, algo ha cambiado en los que han viajado.
El próximo viaje no será el mismo, los viajeros tampoco. Han surgido las rutas, el recuerdo emergente de una interacción, de una historia que sobrevive, como el río lo hace a las aguas que lo abandonan.
El círculo adquiere memoria, dejamos los rastros de nuestro paso y así trascendemos a nuestra propia ruta. Se puede volver al mismo lugar siguiendo mil caminos distintos, como mil viajeros pueden recorrer la misma agenda de recodos, llanuras y albergues.
La vida solo aburre a quien decide ser espectador de su propia decadencia, y se contenta con su tiempo acumulando monedas para un ego en vía cerrada a otro principio.
En la superficie del planeta todas las líneas rectas trazan un círculo. Circulan agua y nutrientes, minerales y gases. Los ciclos son como latidos, desvelan lo orgánico, la función precisa de cada proceso vital. Somos colonias de células auto-organizadas, o mejor aún, el acuerdo que las constituye. Pero, a su vez, formamos parte de otro organismo planetario. Aún así, nuestra inteligencia colectiva parece inexistente. Quizá un día percibamos la belleza de lo que destruimos.

Firmado: Camino

martes, 22 de febrero de 2011

Globalización: Cuando la caja de Pandora se abre desde dentro

El ecosistema global es un sistema cerrado, intercambia energía con el exterior pero no materia. Si no es posible aumentar el balance de lo que se tiene, la evolución solo puede consistir en cambios cualitativos. Un planeta muerto ha mutado en planeta vivo. No podemos obtener materia del exterior, el planeta ha evolucionado hacia el SER frente al TENER. El imperativo físico nos ofrece el modelo ético para una escala planetaria. Podemos encontrar en Gaia la primera lección de filosofía. No es algo utópico es, literalmente, la única salida posible. Por desgracia, los economistas confunden tecnología y ciencia. Alentados por su capacidad para influir en las leyes que rigen las sociedades humanas, esperan poder influir en las leyes de la Física con decretos tecnológicos, como si la influencia de su autoridad pudiera ser suficiente para crear un perpetuum mobile.

Sin embargo, los subsistemas vivientes interiores son y somos sistemas abiertos: necesitamos intercambiar materia y energía. Competimos por tener. Metabolizamos materia y producimos desechos, muchos desechos. ¿No rompe eso también las leyes de la Física?
Gaia ha encontrado la solución en el círculo. Los sistemas abiertos se enlazan formando circuitos. Lo que nuestros pulmones desechan alimenta a las plantas, el oxígeno que ellas desechan, para nosotros es imprescindible. Estas manos que escriben, mañana serán roble, golondrina o leopardo... si no provocamos su extinción. El dominio sobre la Naturaleza es pura parafernalia. Todo dominio implica dependencia. Cuanto mas pretendemos dominar la Naturaleza, más dependemos de ella. Solo la petulancia permite esta clase de ceguera.
Si evolucionamos para ser muchos, para tener mucho, encontraremos el camino cerrado por el colapso. Si evolucionamos para ser mejores, la vida podrá continuar. No es metafísica. Es Física, pura Física.

Pero el ser humano ama las líneas rectas. Piensa que solo progresa quien se aleja del punto de partida. Materia y energía circulan por el planeta en un entramado de vida y belleza. El sistema cerrado de la Tierra, ese ánfora sellada está siendo abierta desde dentro.
Estamos agotando los recursos naturales y eso es muy grave, pero mas grave aún es que estamos deshaciendo los círculos, rompiendo los eslabones, abriendo la caja de Pandora.

Firmado: Camino

sábado, 5 de febrero de 2011

Avatar, Gaia y el fin del capitalismo

Gaia no conoce el dinero. Gestiona energía, materia y vida. Su modelo económico respeta las leyes de la física y es tan versátil que nos sirve también para hacer una crítica de cine.
Un modelo sencillo.
Sistemas cerrados: intercambian energía pero no materia con el exterior.
Sistemas abiertos: intercambian materia y energía con el exterior.
Las leyes fundamentales de la termodinámica. Nada nuevo.
Pandora es un sistema cerrado. Como antaño ocurriera en la Tierra, la energía se gestiona en un modelo económico de estado estacionario.
Los humanos gestionan ahora su propio planeta como un sistema abierto. Necesitan por tanto, intercambiar materia con el exterior. Su modelo económico se parece bastante al actual, de crecimiento continuo. Necesitan por tanto colonizar otros planetas en busca de nuevos recursos y probablemente lanzar al espacio sus residuos mas peligrosos.

La cultura de los habitantes de Pandora se rige por criterios morales compatibles con su modelo económico.
La cultura humana ser rige por principios morales adaptados a un sistema abierto. Este sistema abierto está representado por tres estamentos. Ciencia, comercio y ejército. Como ocurre en la actualidad, la ciencia es la que en un principio parece mas abierta a reconocer los valores del sistema cerrado. Es la que proporciona los conocimientos. Pero los que toman las decisiones, el estamento teleológico, el que responde a la pregunta ¿para qué usamos el conocimiento?, es la empresa que explota las minas y representa al comercio. El ejercito es el brazo ejecutivo del estamento teleológico.
Los humanos se interrelacionan con las máquinas y la tecnología. La sociedad del sistema cerrado de Pandora con el resto de seres vivos. La sociedad tecnológica no es autosuficente, mientras que la sociedad biológica sí lo es.
La moralidad, los principios del bien y del mal, no necesitan ser interpretados en términos absolutos, sino como las reglas de juego que rigen en cada uno de los sistemas y que son fruto de la adaptación emocional a los mismos, por parte de cada una de las especies o culturas.
El desarrollo y desenlace del choque entre en sistema cerrado y el sistema abierto, es lo que en términos generales relata la película.
Fascinados por los logros tecnológicos y atrapados por las mentiras mediáticas, los que defienden el capitalismo olvidan que sus propios fundadores preconizan el desastre, el fin del crecimiento. La tecnología, sin embargo, no permite alterar las leyes fundamentales de la física. Llegado a ese punto solo quedan dos caminos: el colapso y la hecatombe o una economía del estado estacionario. Hay muchas formas de salir de esta crisis económica, pero salidas solo una: gestionar el planeta como lo que es, un sistema cerrado.

jueves, 3 de febrero de 2011

Economía y ecología


Economía y ecología, han sido vistos durante mucho tiempo como términos contrarios, incompatibles, y en el mejor de los casos, no relacionados. Desde la ética de las posiciones ecologistas se ha contemplado a los ecosistemas como víctimas y la actividad económica victimaria.
Sin embargo, consideraciones morales aparte, los ecosistemas son verdaderos modelos económicos cuya eficiencia queda avalada por millones de años de evolución y donde la capacidad de autoregulación ha demostrado su capacidad para sobreponerse a las catástrofes planetarias. En estas economías ecosistémicas se gestionan energía, materia e información, en forma de conglomerados vivientes.
Nuestros modelos económicos actuales están muy lejos de igualar la eficiencia y la estabilidad de los ecosistemas de los que emerge nuestra civilización. Un ser humano puede metabolizar al cabo de su vida, una masa mil veces superior a la propia, sin tener en cuenta energía y materia usada para el transporte, calefacción, vivienda, industria o tecnología. El poder transformador de la vida sobre el medio es gigantesca.
Eso nos hace tan poderosos como dependientes.
Plantearse por tanto, si ha de preservarse al ser humano o a la naturaleza, es como darnos a elegir entre el alimento o la supervivencia.

Quizá todavía no hemos comprendido que la verdadera riqueza de este mundo es la vida.

En la actual crisis económica mundial, enfrentados al cambio climático, al calentamiento global, al cenit del petróleo, la pérdida de biodiversidad y la superpoblación mundial, nuestro modelo económico capitalista, representado en su cara mas visible por los llamados mercados, no aporta ninguna solución, solo una huida hacia adelante, donde la especulación sobre una necesidad fundamental como es la vivienda, se sustituye por una nueva etapa especulativa sobre los alimentos y el agua.
El ecosistema global llamado Gaia nos suministra un modelo económico al que imitar. Hasta ahora, tanto el modelo económico liberal, como los modelos económicos adoptados en los países comunistas, han llevado al mismo agotamiento de los recursos. La clave se encuentra en lo que en economía se da en llamar externalidades: aquellos costes y pérdidas que no quedan reflejados en el mercado. Es un eufemismo que esconde, detrás de un tecnicismo, la injusticia y el expolio.
El actual neoliberalismo aplica el principio de privatizar ganancias y socializar pérdidas, que en la práctica está sirviendo para recompensar la especulación y agudizar las injusticias sociales, imponiendo un sistema en el que se descarga a los poderes económicos de responsabilidades sociales sobre sus acciones, que pasan a recaer sobre quienes no tienen capacidad de decisión.
Asimismo, nos encontramos que todas estas conductas se rodean de un halo de amoralidad, suministrado por la propia ciencia.

Existe sin embargo un problema aún mas grave. Desde que comenzó la revolución industrial hasta ahora, el principio ha sido "privatizar o socializar beneficios y naturalizar pérdidas y costes. O lo que es lo mismo, contaminar, expoliar y destruir los mecanismos de autoregulación y generación de riqueza del ecosistema global llamado Gaia. Hemos cortado la rama en la que estábamos subidos. Hay quienes esperan que la tecnología pueda encontrar la solución, pero la tecnología no puede cambiar las leyes de la física, solo usarlas con un fin determinado. Y la economía de Gaia se encuentra sometida a las tres leyes fundamentales del pesimismo.
Nuestra única esperanza es que el desastre afecte también a los llamados países ricos, porque solo en ese momento, en la comprensión de que, o nos salvamos todos o no se salva nadie, empezaremos a preocuparnos por la suerte de quien nos alimenta.

Firmado: Camino

lunes, 31 de enero de 2011

MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD, 2º ANIVERSARIO

Hoy hace justamente dos años (30 de Enero de 2009), miles de blogs en todo el mundo publicaban el Manifiesto por la Solidaridad.

Este blog se suma a este Manifiesto con una intención de denuncia y apremio. Esta gran nave espacial llamada Tierra no tiene botes salvavidas. Hay quienes propugnan que el egoísmo, la búsqueda exclusiva del beneficio propio, al final redundará en beneficio de todos. Las evidencias muestran que esto es una forma de contribuir a los desequilibrios.
Lo que sí parece mucho mas evidente es que lo que hacemos en beneficio de todos, termina beneficiándonos a todos y que aquello que beneficia a todos termina beneficiando a los individuos. Ese es el principio de la solidaridad.

Queda mucho por hacer, fallecen a cada instante miles de inocentes. Por ello, mantengamos este recordatorio perpetuo, como condena expresa a esa injusticia cotidiana e ignorada por los poderosos; a ese silencioso genocidio de tantos y tantos inocentes. Y hemos de hacerlo en la esperanza de que cunda esta iniciativa y que todos los años, cada 30 de Enero, Internet sea una voz unica y solidaria que sacuda las conciencias del mundo.

A continuación, el Manifiesto por la Solidaridad, tal y como se publicó hace DOS años. Mi sincero y profundo agradecimiento para todos los bloggers que hagan lo propio; porque lo importante son ellos, los desheredados: con ellos, por ellos y para ellos.

. . . . . . . . . . . .


"Quien mejor que Gandhi para presentar hoy, con sus propias palabras, el Manifiesto que aquí se publica. Las frases que a continuación leeréis, todas ellas de Gandhi, resumen perfectamente, en mi opinión, el contenido y el espíritu de este “Manifiesto por la Solidaridad”.

“En la Tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos”.

“Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear”.

"Dicen que soy héroe, yo débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos”.


MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD


QUIENES SOMOS:

Los que suscribimos este manifiesto somos ciudadanos en el pleno uso de nuestros derechos civiles, y titulares de la soberanía popular, de la cual emanan los poderes del Estado.

Los firmantes nos dirigimos a todos los ciudadanos del mundo, conocedores de la situación de pobreza, hambre y enfermedad en la que se encuentra gran parte de la población humana en un momento histórico, como el actual, en el que se disponen de los suficientes medios políticos, económicos y científicos que pudieran solucionar estos problemas.

Este manifiesto tiene vocación de universalidad, y va dirigido a toda la humanidad, a cada ser humano que habita el planeta, para que tome conciencia de la terrible situación a la que se enfrentan millones de personas y de alguna manera actúe en consecuencia para terminar con esta insostenible situación. Por ello la versión original en español será traducida a diversas lenguas, pues nuestro propósito consiste en hacer oír la voz de la opinión pública en los lugares en las que se toman las decisiones políticas y económicas del mundo.


A QUIÉN NOS DIRIGIMOS:

Nos dirigimos a la clase política gobernante de nuestros países; así como a los más altos mandatarios de las Organizaciones Internacionales, tales como la Organización de las Naciones Unidas, y a los Presidentes y Gobiernos de los países más poderosos económicamente de la Tierra.



LES MANIFESTAMOS:

1.- Que este texto tiene su origen en la constatación de la extrema situación de necesidad y de hambre que sufre una gran parte de la población de la Tierra y en el desigual e injusto reparto de bienes que existe actualmente en el mundo. Entendemos que la ecuanimidad y la armonía en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, por lo cual es inadmisible que una gran parte de la población mundial tenga que enfrentarse a una realidad tan precaria, a tal grado de injusticia y desigualdad, a tanta hambre, pobreza y desnutrición.

2.- Que consideramos que dicha situación es intrínsecamente perversa y no admisible ni moral ni éticamente, dado que todos los seres humanos nacen libres e iguales. Igualmente, tenemos presente que todos los ciudadanos del mundo tienen esos derechos desde el mismo instante de su nacimiento y no como una promesa futura cuya conquista dependa de la realidad política, social o económica de sus países.

3.- Que defendemos que es completamente injusto, inmoral y un crimen humanitario punible ante los tribunales internacionales y la Historia que, en pleno Siglo XXI, existan seres humanos que pasen hambre en el mundo, y que mueran por ello. Que es un agravante de ese crimen que, existiendo las leyes internacionales suficientes, así como los medios técnicos, económicos y científicos para corregir dicha situación, los que ejercen el poder en el mundo no lleven a cabo las acciones necesarias para solucionar lo que generaciones futuras calificarán de verdadero genocidio en el que serán culpables todos aquellos que, teniendo los medios para solucionar el problema, no los hayan empleado.

4.- Que consideramos que esta injusta situación es contraria al Derecho Natural, a los Derechos Humanos y a las normas de la más elemental ética, y entendemos que ha llegado el momento de que la voz de la opinión pública exija de sus gobernantes el final de tal estado de cosas.

5.- Que el presente manifiesto no es un manifiesto utópico; y que tampoco es un manifiesto político, ni se pretende con el mismo la instauración de un nuevo orden político o socio-económico mundial, ni ningún menoscabo del tejido empresarial, sanitario y social del mundo desarrollado, sino la más elemental justicia con los desfavorecidos.


POR TODO ELLO, EXIGIMOS A NUESTROS GOBERNANTES:

1.- La adopción de medidas inmediatas y urgentes para paliar tal situación de hambre, enfermedad y desnutrición en el tercer mundo. Consideramos que tales medidas no constituyen una utopía, sino que son perfectamente viables y posibles.

2.- Mantener el compromiso de cumplir los Objetivos del Milenio que, establecidos por Naciones Unidas en el año 2000, definen los principios a los que ha de ajustarse la actuación de los países y del sistema económico internacional para superar, con el horizonte fijado en 2015, las injusticias que aquejan a la humanidad.

3.- La realización de acciones solidarias sistemáticas con los países más desfavorecidos y que se establezca un orden lógico y humano de prioridades en la política económica, con proyectos inteligentes que creen riqueza y puestos de trabajo en los países afectados, facilitando un desarrollo sostenible y un progreso que les ayude a la consolidación de una red sanitaria, económica y social estable que haga posible el retorno a una situación de partida igualitaria.

4.- Que se tomen las medidas necesarias para que los países ricos destinen una parte de sus presupuestos a la creación de riqueza, de empresas y de fuentes de trabajo en los países afectados; así como la adopción de un acuerdo internacional, que debería subscribirse en la ONU de obligado cumplimiento para los países desarrollados.

5.- La implantación de un código ético que regule la estrategia de las empresas multinacionales, así como la eliminación de los paraísos fiscales y la aplicación de la tasa Tobin, ú otra similar, a las transacciones comerciales internacionales, que permita crear un fondo de solidaridad gestionado por Naciones Unidas.

6.- No aceptaremos simples declaraciones de principios que no se traduzcan en políticas concretas. En definitiva, APELAMOS al sentido de la generosidad y humanidad de todos, y fundamentalmente de la clase política internacional económicamente poderosa.

Desde la tierra que espera y cree firmemente en la Solidaridad que construya un mundo mejor y más justo, a 30 de enero de 2009"

viernes, 28 de enero de 2011

El neoliberalismo y las gallinas


El de la foto es un pavo. Lo digo por los que no tienen gallinero. Las gallinas son otra cosa. En el pueblo son las que mas huevos llevan puestos. No presumimos, comemos bien y tenemos lustre.
Pero ahora que los de la capital nos vienen de espantada, las tenemos que tener guardadas.
El peor de todos es el Tiburcio, que se nos fue cateto y nos ha vuelto neoliberal. No ha avanzado en cultura pero sí en mala idea. Ahora dice que en el pueblo somos unos atrasados porque no optimizamos rendimientos. Así que le dimos un pico y una pala para que nos hiciera la demostración... Y empezó a buscarles el enchufe.
Cuando empezaron a faltar gallinas se me vino la sospecha. Siempre hemos sido gente bien avenida y aquí nunca se vio gente pidiendo por la calle. Pero el Tiburcio no hacía mas que decir que el egoísmo era el motor del progreso. Que por eso éramos unos atrasados. Y que eso de ayudarse distorsionaba los mercados y nos hacía medio comunistas. Así que le dijimos que diera ejemplo y se las apañase como pudiera. ¡Y vaya si se las arregló!
Al poco se puso a vender pollos asados(sospechosamente duros) en el pueblo de al lado. Y empezó a progresar al mismo ritmo que desaparecían las gallinas. Cuando lo pillamos con las manos en la masa nos dijo que él solo cogía las que teníamos sueltas en el campo y el campo era libre. Y que eso no era robar. Que eran externalidades del negocio: privatizar ganancias y socializar pérdidas. Lo que le dijimos. Que para eso no hacía ser falta economista, que con ser sinvergüenza había suficiente.
Y aquí estamos, con el alma en vilo porque las gallinas no se nos salgan del corral. Al pavo lo damos por desaparecido. Digo yo que si esto es lo que hacen con las gallinas, qué no harán con las pensiones, la sanidad o la educación.

Firmado: El Anastasio

martes, 18 de enero de 2011

Gaia y la sabiduría popular

Ya lo decíamos en el pueblo. Que no podía ser esto del progreso. Por lo menos así, a lo loco. Que había gato encerrao. Pero nada, o los de las boinas nos trataron de paletos atrasaos y tuvimos que cambiarlas(las boinas) por gorras de propaganda. Y no es que no hubiera ignorancia y analfabetismo. Que había mucha. Pero no conviene olvidarse de lo que aprendimos de primera mano. Por lo que pueda pasar.

Ya lo dijo el hijo del Ezequiel, el que salió corto de luces y veía una pulga a un tiro de honda. Que no es que fuéramos tontos. Es que hay mucho espabilao. ¡Y qué razón tenía! Meterse en berenjenales sin saber quien guarda el huerto. Que la naturaleza es como un animal, que trabaja por la comida. Pero come. Cogí a la primera eso de Gaia. Que es como un burro, muchísimo mas grande que una ballena, redondo(sin patas), de color azul y que nosotros vamos dentro. Y vive solo de tomar el sol. Y eso tiene muchísimo mérito. Si no, que se lo pregunten al Julian, que se nos despellejó en dos días de playa porque dijo que él quería ser como el planeta.
Pero el mundo se queda pasmao. Se nos muere el burro precisamente ahora, que estaba acostumbrado a no comer. Solo los mal nacidos la emplean a palos con el animal cuando ya no puede. No es que Gaia sea vengativa, es que somos zoquetes vestidos de diseño. ¡Tenga usted inteligencia para presumir sin inteligencia!
Me temo que la única solución es bajarse del carro. Para que la burra haga pie y ande. Digo yo de darle un respiro. Deberían haber llevado a algún arriero a eso del cambio climático. Para ilustrar a tanto asno.
No es que yo sea un experto en esto del progreso. Pero de burros, estoy licenciado.

Firmado: El Anastasio

viernes, 14 de enero de 2011

La trascendencia es de este mundo

El cobijo de una desalmada: Un sentido trascendente que se experimenta con los ojos de la intuición, con las palabras que forjamos en la esperanza de un futuro más justo, de una mayor conciencia en un mundo que aún persiste en moverse por parámetros que condenan a la inmensa mayoría de sus criaturas.
Gaia, vida, persecución del bien, da igual el nombre si a lo que se tiende es a la justicia.
No sé si algún día el mundo será más justo, pero sí sé que hay que seguir luchando para que así sea. Cada uno con sus armas y desde la ausencia de violencia.

Gaia:
Querida desalmada, la trascendencia es inherente a la vida. Somos lo que somos, porque antes de nosotros innumerables criaturas vivieron y murieron a lo largo de eones para dar forma a nuestro ser: somos su forma de trascendencia. La vida no es un sustantivo, la vida es un verbo. Por eso quienes escriben pueden entender mejor su sintaxis y su semántica. La literatura nos enseña que las palabras pueden seguir cambiando el mundo después de mil años. Hemos perdido el sentido de nuestro lugar en la existencia. Nuestra sociedad ha dejado de venerar a los ancestros. Solo cuenta la velocidad a la que avanzamos, pero no hacia dónde. Trascender es mirar mas allá de nuestro tiempo, considerar el futuro mas allá de nuestros límites. Tener en cuenta no solo nuestro sufrimiento, sino también el ajeno. Respetar, porque la sustancia transparente de la consciencia se percibe no solo en nuestros congéneres sino en otros seres vivos.
La esencia de la vida es sencilla, por eso los niños no necesitan explicarla. Entendamos la vida y entenderemos todo lo demás. Somos seres vivos. Sin el soporte de la vida solo quedan creencias sobre la oscuridad. ¿Trascendemos acaso a otra vida imaginaria, de cielos e infiernos, con torturas inimaginables, para repetir lo que hemos sido, despreciada esta vida, sacrificada la dignidad por una promesa de recompensa en la adoración eterna? ¿Somos incapaces de ver nuestra trascendencia en el niño que juega o el ave que eleva nuestra mirada?
Puede que no veamos un mundo mas justo, pero si hemos mirado mas allá de nuestras propias fuerzas y nuestro tiempo, algo de nosotros permanecerá en ese mundo venidero. Porque hay una trascendencia que sí es de este mundo.

El cobijo de una desalmada: Me parece todo un acierto considerar a la vida como un verbo, no como un sustantivo. Conjuguemos el verbo que, al conjugarlo, hace surgir la acción y esa acción nos espanta la melancolía que genera la injusticia.
Resulta difícil estrenar cada día la mirada, pero es el único camino. El niño lo sabe. El poeta también. Si la mirada se detiene y se enreda en las pequeñeces que nos lanzan a los unos contra los otros, perdemos el camino y, lo que es más importante, nuestra esencia.
Desde la literatura que indaga en el interior de los humanos, desde esa literatura que comprende los móviles de la acción y nos hace propios todos los caminos de la vida, todos los estremecimientos del alma, cabe trascender, entender el respeto hacia todo lo existente. Porque el mal que infligimos a otro humano es un mal que nos será devuelto con creces. Esa es nuestra mayor trascendencia: el respeto hoy, la falta de engreimiento hacia otro hoy, la no violencia hacia un semejante hoy. Desde el presente, uno puede trascenderse y sentir que edifica para un futuro mejor.
Conjugar la vida en el sentido que expresas, querida Gaia, es a lo que mi corazón tiende, no obstante todos los tropiezos y miserias del camino. El mundo puede tentarnos con falsos brillos de oro o de poder, pero el mayor logro es actuar desde una conciencia que nos une a todos nuestros hermanos de especie y de aventura.
La trascendencia es de este mundo y, mientras estemos en este mundo, el único que conocemos, conviene mirar a través de su prisma, cada uno con sus propios ojos y sus propias herramientas.

Gaia: El ser humano fue agraciado con el don de la palabra, recibió la oportunidad de trascender al olvido, crear para otros y para otro tiempo, como forma de crecer en su esencia y permanecer en aquello que entrega. La literatura es un arma cargada de futuro y puede que esta sea la hora mas decisiva. La ciencia no sabe llegar al corazón.
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